En este mes de marzo dedicado a las mujeres exploramos ciudades europeas a través de mujeres que las marcaron y las siguen marcando: diosas, escritoras, artistas, cocineras y pioneras que inspiran nuestras rutas.
Viajar con otros ojos
Explorar una ciudad nunca es un gesto neutro. Caminamos por calles trazadas por siglos de historia, observamos monumentos, museos y plazas… pero durante mucho tiempo esa historia se contó casi siempre en masculino. Hoy, viajar con mirada femenina significa ampliar el foco: descubrir a las mujeres —reales o simbólicas— que han contribuido a construir el carácter, la cultura y la identidad de los lugares que visitamos.
En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, te proponemos un recorrido urbano diferente. Seis ciudades europeas, seis miradas femeninas, seis formas de entender el viaje como homenaje, descubrimiento y reconocimiento. Porque las ciudades también se explican a través de ellas.
Atenas, bajo la protección de Atenea
No se puede entender Atenas sin Atenea, no solo como figura mitológica –diosa de la sabiduría, la estrategia y las artes-, sino como concepto fundacional. Atenea encarna una forma de poder poco habitual en el imaginario clásico: no basado en la fuerza, sino en la inteligencia, la palabra y la estrategia. Su elección como diosa protectora —frente a Poseidón— no fue casual: al ofrecer el olivo, símbolo de vida, trabajo y equilibrio, definió los valores sobre los que se construiría la ciudad.
Su presencia iba mucho más allá de los templos. Atenea articulaba la vida cívica y social a través de celebraciones como las Panateneas, una gran fiesta urbana que combinaba ritual, deporte, música y artesanía, y que implicaba a toda la comunidad. Durante estas celebraciones, las mujeres atenienses tenían un papel esencial: eran ellas quienes tejían el peplo sagrado ofrecido a la diosa, un gesto colectivo que unía lo femenino con la identidad misma de la ciudad.
El Templo de Atenea Niké, dedicado a la victoria entendida como inteligencia y previsión, resume bien esta visión. Recorrer Atenas con Atenea como guía es mirar la ciudad desde una perspectiva femenina que valora la reflexión, la creatividad y la responsabilidad compartida: una herencia invisible pero profunda que sigue dando forma al espíritu ateniense.

En una clave más contemporánea, hay una figura que representa perfectamente la excelencia artística femenina griega del siglo XX. Se trata de Maria Callas; aunque nacida en Nueva York, Maria se formó en Atenas y siempre mantuvo una relación muy profunda con la ciudad. Para conectarte con su herencia, puedes visitar el Centro Cultural Fundación Stavros Niarchos, sede de la Ópera Nacional Griega.
Palermo, alma popular y voz femenina
Palermo es una ciudad que se vive con los sentidos: en sus mercados, en su música, en sus calles llenas de capas y contrastes. Una de las voces femeninas que mejor ha sabido contar esta Palermo popular y vibrante es Rosa Balistreri, cantante y figura icónica de la cultura siciliana. A través de sus canciones, Rosa dio voz a la vida cotidiana, a las emociones intensas y al carácter indomable de la isla, convirtiendo la tradición en identidad viva.
Seguir sus pasos es descubrir una Palermo auténtica y profundamente mediterránea. El barrio de La Kalsa, con sus plazas abiertas al mar y su energía creativa, refleja bien ese espíritu libre y popular que marcó su obra. Los mercados históricos como Ballarò o Vucciria permiten entender la ciudad desde el bullicio, los aromas y la vida cotidiana que tanto inspiraron sus canciones. Y el Teatro Massimo, gran templo cultural de la ciudad, simboliza esa Palermo donde la música y la emoción ocupan un lugar central.
Visitar Palermo desde la mirada de Rosa Balistreri es hacerlo desde la pasión, la autenticidad y el orgullo de una ciudad que se expresa cantando.
Florencia, poder y refinamiento con Caterina de Medici
Nacida en Florencia en 1519 y convertida en reina de Francia, Caterina de Medici fue una de las grandes figuras femeninas del Renacimiento europeo. Educada en el refinado ambiente humanista de los Médici, creció rodeada de arte, política y poder, una formación que marcaría profundamente su manera de gobernar. Ya en Francia, no solo ejerció una influencia decisiva en la vida política del reino, sino que también actuó como mecenas y difusora del gusto renacentista italiano, impulsando las artes, la arquitectura y la vida cultural de la corte.
Su historia florentina se recorre hoy a través de lugares muy concretos. El Palazzo Medici Riccardi, su casa natal, permite entender el contexto de poder y sofisticación en el que se formó. El complejo de Le Murate, donde se refugió tras quedar huérfana, habla de una infancia marcada por la inestabilidad política, mientras que las Cappelle Medicee simbolizan el peso histórico de la familia a la que pertenecía y su legado artístico.
Florencia, vista a través de Caterina, es una ciudad donde el poder, la cultura y la estrategia también tuvieron rostro femenino.

Curiosidad: cuando Caterina dejó Florencia para instalarse en París, llevó consigo no solo artistas y artesanos, sino también el refinamiento de la mesa florentina. Se le atribuye haber introducido nuevos hábitos, ingredientes y una concepción más sofisticada de la gastronomía en la corte francesa, influyendo de manera duradera en la cultura culinaria del país. Una prueba más de cómo el espíritu florentino viajó con ella mucho más allá de Italia.
Barcelona y la voz literaria de Mercè Rodoreda
Mercè Rodoreda es una de las grandes voces de la literatura catalana y una figura clave para entender la Barcelona del siglo XX. A través de novelas como La plaça del Diamant, retrató la vida cotidiana, la memoria y las heridas de la ciudad, dando voz —con una sensibilidad inédita— a las experiencias femeninas en una Barcelona marcada por la guerra y la posguerra. Pocas escritoras han retratado a la ciudad con tanta sensibilidad como ella, y La plaça del Diamant convirtió a este rincón del barrio de Gràcia en un símbolo literario universal.
La Plaça del Diamant es hoy un lugar tranquilo, cotidiano, profundamente barcelonés. Caminar por sus alrededores es adentrarse en una ciudad íntima, femenina y resiliente, lejos de los grandes iconos turísticos.

Barcelona, desde Rodoreda, se descubre en los detalles y en las emociones.
“Y me metí en la Plaza del Diamante (…) y con los brazos delante de la cara para salvarme de no sabía qué, di un grito de infierno. Un grito que debía hacer muchos años que llevaba dentro y con aquel grito, tan ancho que le costó mucho pasar por la garganta, me salió de la boca una pizca de cosa de nada que había vivido tanto tiempo encerrada dentro, era mi juventud que se escapaba con un grito que no sabía bien lo que era… ¿abandono?”
— La plaza del diamante, Mercè Rodoreda
Madrid, capital creativa en femenino
Madrid es una ciudad que se reinventa constantemente a través de sus creadoras. Pintoras, ilustradoras y escritoras dialogan con la tradición y empujan la escena cultural hacia nuevos lenguajes. Un buen punto de partida para entender esta energía es el Museo Reina Sofía, donde la presencia femenina en el arte contemporáneo es cada vez más visible, y los barrios creativos como Barrio de las Letras o Carabanchel, convertidos en auténticos laboratorios artísticos.
Entre las voces más reconocibles de esta Madrid creativa destaca Valeria Palmeiro, conocida artísticamente como Coco Dávez, artista multidisciplinar afincada en la capital cuyo trabajo gira en torno al color como lenguaje emocional y a la identidad como territorio creativo. Su reconocida serie Faceless, iniciada en 2015, propone retratos sin rasgos donde la ausencia de rostro permite proyectarnos en el otro desde la memoria colectiva y la intuición cromática. Su obra ha sido expuesta en galerías y espacios de distintos países y ha colaborado con marcas e instituciones culturales internacionales.

Madrid es el lugar donde su trabajo ha crecido y se ha transformado. La ciudad no solo es su hogar, sino también su laboratorio creativo: aquí tiene su estudio en Carabanchel, donde desarrolla su práctica artística, imparte mentorías y abre puntualmente las puertas al público para encuentros, visitas y eventos culturales. Para ella, Madrid representa movimiento, mezcla, comunidad y una energía constante que dialoga directamente con su manera de entender el arte.
Lyon y el sabor de Eugénie Brazier
Lyon es sinónimo, entre otras cosas, de excelente gastronomía, y buena parte de esa reputación se debe a las mujeres. Eugénie Brazier, pionera y primera chef en obtener tres estrellas Michelin, abrió camino a las célebres Mères lyonnaises. Se trata de cocineras populares, en su mayoría mujeres de origen humilde, que entre finales del siglo XIX y principios del XX transformaron la cocina doméstica en alta cocina sin pretensiones. Muchas habían trabajado como cocineras para familias burguesas y, al quedarse sin empleo tras las crisis económicas o las guerras, abrieron sus propios pequeños restaurantes.
Su cocina era sincera, generosa y basada en el producto, en recetas tradicionales de la región: platos contundentes, bien ejecutados, sin artificios. Con el tiempo, estos locales se convirtieron en paradas obligatorias para viajeros, políticos y gastrónomos, dando fama internacional a Lyon como capital culinaria. Entre las más célebres están la ya mencionada Eugénie Brazier, Marie Bourgeois y Mère Fillioux, mentora del mítico Paul Bocuse.
Durante tu visita a Lyon no puedes perderte una cena en el restaurante que fue de Eugénie, La Mère Brazier, donde la cocina tradicional se convierte en patrimonio cultural. Una excelencia local que demuestra que los chefs con estrellas Michelin no son sólo hombres.

Un deseo para el 8 de marzo
Viajar con mirada femenina es ampliar el relato, reconocer las voces que durante demasiado tiempo quedaron en segundo plano y celebrar a las mujeres que dieron —y dan— forma a las ciudades que amamos visitar.
Este mes de marzo, desde Volare, deseamos que cada viaje sea también una oportunidad para descubrir nuevas referentes femeninas y que, en el futuro, haya cada vez más mujeres representativas marcando el pulso cultural de nuestras ciudades.
¡Feliz Día Internacional de la Mujer, a todas y a todos!









































































