Oviedo es la ciudad ideal para una escapada perfecta, y es que lo tiene todo. Un casco histórico bellísimo y bien conservado, museos, teatros y otros espacios culturales de lo más interesante, lugares para degustar la riquísima gastronomía asturiana, tiendas para perderse haciendo shopping, mercados, un boulevard de la sidra, una ruta de los vinos, cafés y confiterías de gran tradición, rutas y espacios verdes para pasear y relajarse, spas urbanos.
Y por si esto fuera poco, un entorno bellísimo, con aldeas, balnearios, arte prerrománico, campos de golf, clubes hípicos, sendas verdes, etc.
En realidad, todo lo que imagines te lo proporciona Oviedo y sus alrededores.
Un Casco Histórico para deleitarse
Oviedo es una de esas ciudades acogedoras y tranquilas, que tiene un Casco Histórico digno de visitar. Está muy bien conservado y es un claro exponente de los orígenes de la ciudad hasta la actualidad. Una ciudad que tuvo una gran importancia en la Alta Edad Media, dado que fue la capital del Reino de Asturias en aquel tiempo. Y en ella tuvo su residencia y corte el rey Alfonso II de Asturias, creador de El Camino de Santiago.
Por ello, una de las escenas más habituales es la de los peregrinos que van a visitar a El Salvador, y que confieren un ambiente multicultural y cosmopolita a la ciudad.
Entre las edificaciones más destacadas está la catedral de El Salvador, con su Cámara Santa, su Jardín de los Reyes, su cementerio de peregrinos, o su torre románica. Y justo al lado de la catedral, la iglesia de San Tirso el Real, cuya fundación se atribuye al rey Alfonso II en el siglo IX, y que de su antigua fábrica prerrománica únicamente conserva la parte superior del muro testero con una ventana trífora.
Pero hay muchas edificaciones de interés – civiles y religiosas -, tanto medievales, como renacentistas, barrocas o contemporáneas, y por supuesto, mucho ambiente de restaurantes con sabor, pequeñas tiendas, etc.
En realidad, se podría decir que el Casco Histórico de Oviedo nunca duerme, pues tiene vida de día y de noche.
La capital mundial del Prerrománico
Oviedo podría ser definida sin duda como la capital mundial del Arte Prerrománico Asturiano, porque atesora en diferentes zonas de la ciudad y en sus alrededores la mayoría de los monumentos prerrománicos que han llegado hasta nuestros días, y que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1985.
La Cámara Santa de la Catedral, las iglesias de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo (ambas en la falda del monte Naranco), la fuente de La Foncalada – el único ejemplo en España de construcción de carácter civil con fines de utilidad pública de la Alta Edad Media y que aún hoy está en uso -, o la iglesia de San Julián de los Prados son algunos ejemplos de este Arte Prerrománico de la capital asturiana.

Una ciudad con esencia cultural
Oviedo es una ciudad donde la cultura es parte esencial de su identidad. La cultura está en sus museos – como el Arqueológico y el de Bellas Artes -, ambos con importantes colecciones y legados. Y está también en sus teatros – como el Campoamor o el Filarmónica -, o en su Auditorio Príncipe Felipe.
Asimismo, está en sus salas de exposiciones o en su palacio de Congresos, y en sus numerosos espacios polivalentes, que siempre tienen animados e interesantes eventos.

En definitiva, Oviedo respira cultura por todos los poros de su piel.
Oviedo, Capital Española de la Gastronomía en 2024
Oviedo es una ciudad gastronómica por excelencia. Precisamente, sus cualidades en este ámbito han hecho posible que sea la Capital Española de la Gastronomía, en este año 2024. La ciudad es merecedora de tal reconocimiento por “ser el estandarte de la cocina asturiana, una cocina que conquista. Platos como la fabada, el cachopo o sus incomparables quesos y excelsos mariscos. Oviedo conquista el paladar de los españoles”, dijo de ella el jurado que le otorgó esta distinción.
Además, Oviedo es una ciudad muy dulce, dado que es ampliamente conocida su tradición pastelera y confitera, con creaciones únicas como los carbayones o las moscovitas.

En un paseo por el centro de Oviedo, es muy fácil encontrarse con confiterías de renombre y tradición donde adquirir un dulce para continuar el paseo, o degustarlo allí mismo, en un ambiente siempre cálido y familiar. E incluso algunas confiterías son tan antiguas y están tan bien conservadas que se prestan a tomar fotografías inolvidables, tal como sucede con Camilo de Blas y sus afamados carbayones, o con Rialto y sus moscovitas.
Asimismo, es un lugar donde los cafés siempre están ambientados y donde “tomarse un café” es una arraigada costumbre para cultivar la amistad, para la conversación y para el relax. Así que es fácil encontrar esos espacios agradables y céntricos en esta amigable ciudad.
Así que, en general, la oferta gastronómica de Oviedo es amplia, variada y de calidad. Casas de comidas, bares de los de toda la vida, cafeterías, restaurantes, sidrerías, etc. Una gama de espacios para todas las preferencias y bolsillos.
En Oviedo se puede hacer un recorrido por diferentes caminos culinarios, que van desde la cocina tradicional, hasta la más vanguardista e innovadora, y desde la cocina asturiana hasta diferentes cocinas del mundo y tendencias.
El Boulevard de la Sidra, una visita imprescindible
El Boulevard de la Sidra se ubica en la calle Gascona, una de las más antiguas de la ciudad, que hoy es peatonal y se ha convertido desde hace más de 20 años en un lugar emblemático para disfrutar de la cultura de la sidra en Asturias.

En un entorno bullicioso y animado, alberga numerosos restaurantes, bares y sidrerías donde se degusta una gran variedad de platos característicos de la cocina asturiana, siempre en armónico maridaje con la sidra.
Contemplar el escanciado de la sidra natural o disfrutar de una buena fabada, un cachopo, una tabla de quesos asturianos y mucho más, es una experiencia inolvidable, en un entorno acogedor y muy vivo en cualquier momento del día.
La Ruta de los vinos, una atractiva oferta de ocio
La Ruta de los Vinos ovetense está compuesta por cuatro céntricas calles: Campoamor, Manuel Pedregal, Río San Pedro y Fray Ceferino. Son calles llenas de pequeños bares y restaurantes donde se puede degustar tanto cocina tradicional asturiana, como gastronomía de autor e internacional. Así que hay para todos los gustos.

Siempre es una zona ambientada, donde se pueden tomar unos vinos, unas cañas, comer, cenar o saborear unas copas, disfrutando de la noche de la ciudad.
Un sitio ideal para el shopping
En Oviedo existe una variedad de opciones para ir de compras: desde los grandes centros comerciales hasta las tiendas boutique y los mercados tradicionales.
La ciudad tiene calles eminentemente comerciales como es la calle Uría y el entorno, con una gran selección de tiendas de moda, complementos, etc. Así como calles peatonales del Casco Histórico. También hay algunas tiendas especializadas, que son referencia para propios y foráneos.
Uno de los lugares más agradables y típicos para dar una vuelta y para hacer compras es el mercado de El Fontán, donde los jueves hay mercado con productos de la huerta, y que diariamente tiene mucha vida y muchas tiendas en el entorno para adquirir todo tipo de productos asturianos. Los domingos hay rastro.

En el entorno de El Fontán está el mercado cubierto de abastos, con sus puestos de carnes, pescados, quesos asturianos, frutas, etc. Un edificio histórico con mucho sabor.
Una ciudad en verde
Oviedo es una ciudad en verde. Cuenta con numerosas rutas para hacer a pie o en bici en el entorno de la ciudad, así como con numerosas zonas verdes por toda la zona urbana, siendo la más emblemática – por estar en el corazón de la ciudad – el Campo San Francisco.

También hay spas urbanos, agradables terrazas, etc. para una desconexión total, en un entorno siempre amable.
¡Así que por todo esto y mucho más, Oviedo es la escapada perfecta!