En el corazón verde de Asturias, donde los valles y montañas se entrelazan con el mar Cantábrico, hay una tradición que forma parte esencial de la vida social y cultural de esta tierra: las espichas. Estas reuniones no solo giran en torno a la sidra, la bebida por excelencia de Asturias, sino que son una celebración de la amistad, la gastronomía y la música. Las espichas son mucho más que una fiesta. Son un símbolo de la identidad asturiana.
La historia y significado de las espichas
El término «espicha» proviene del verbo «espichar», que se refiere a la acción de abrir la espita o grifo de los toneles de sidra para comenzar a servirla.

Tradicionalmente, las espichas eran eventos informales que marcaban la apertura de los toneles de sidra en los llagares (lugares donde se elabora esta bebida) durante la primavera, cuando la nueva cosecha estaba lista para ser consumida. Lo que comenzó como una práctica sencilla para compartir la sidra se transformó con el tiempo en una festividad que congregaba a amigos, vecinos y conocidos en torno a mesas llenas de comida y risas.
Hoy en día, las espichas son una parte esencial de la vida social asturiana, celebradas tanto en eventos familiares como en fiestas públicas. Pero, aunque la sidra es la estrella indiscutible, las espichas son también un homenaje a la cultura y al carácter hospitalario de Asturias. El ambiente es distendido y abierto, donde todos son bienvenidos a compartir, brindar y disfrutar de los productos locales.

Cómo participar en una espicha auténtica
Para vivir una espicha auténtica, es esencial entender algunos de los rituales y costumbres que la rodean. En primer lugar, el servicio de la sidra es muy especial. Se escancia, es decir, se vierte desde lo alto en el vaso para que la bebida entre en contacto con el aire y así realce su sabor y aroma. El escanciado no es solo una técnica, sino un arte que cualquier buen asturiano y cualquiera de vosotros sabrá apreciar.

Las espichas suelen ser de pie, lo que fomenta la interacción entre los asistentes, y no hay platos individuales. La comida se coloca en mesas largas, en un ambiente tipo bufé, donde cada uno va sirviéndose a su gusto. Algunos de los platos más comunes que acompañan estas reuniones son los embutidos, los quesos artesanales asturianos, el chorizo a la sidra, las tortillas, y por supuesto, el lacón (jamón cocido) y los bollos preñaos (pan relleno de chorizo). Los postres suelen ser caseros, con especialidades como el arroz con leche o las casadiellas, empanadillas rellenas de nueces y azúcar.

Una espicha auténtica también es una experiencia musical. Es común que, a lo largo de la celebración, surjan canciones tradicionales asturianas, interpretadas espontáneamente por los asistentes, o incluso gaiteros y grupos folclóricos que amenizan la fiesta.
Recomendaciones de llagares para una espicha inolvidable
Asturias cuenta con una gran cantidad de llagares donde se produce la sidra de manera tradicional, y muchos de ellos ofrecen la posibilidad de organizar o participar en espichas. Aquí te dejamos algunas recomendaciones de llagares, donde podrás disfrutar de una experiencia genuina:
Llagar Castañón (Quintueles, Villaviciosa)
Este llagar es un lugar tranquilo y agradable para disfrutar de una espicha. Ubicado en una de las zonas sidreras más importantes de Asturias, en el concejo de Villaviciosa, el Llagar Castañón ofrece visitas guiadas y espichas donde podrás probar su sidra de alta calidad, acompañada de productos locales.
Llagar Trabanco (Lavandera, Gijón)
Un llagar que ha sabido mantener sus raíces tradicionales, y muy conocido. Sus espichas se caracterizan por el ambiente festivo y familiar, así como por la excelente sidra que elaboran. Organizan espichas tanto para grupos privados como para el público en general, por lo que es una buena opción para quienes desean sumergirse en la cultura asturiana.
Llagar Foncueva (Sariego)
Este llagar, situado en un entorno rural encantador, ofrece una experiencia auténtica y acogedora. Las espichas en Foncueva se caracterizan por la cercanía y calidez de los anfitriones, además de contar con una gran variedad de productos asturianos para acompañar la sidra.

Llagar Herminio (Colloto, Oviedo)
En una de las rutas de la sidra más concurridas de Asturias, este llagar es perfecto para quienes buscan una espicha con mucho ambiente. Además de su excelente sidra, Herminio destaca por sus espichas temáticas, donde la gastronomía asturiana se combina con talleres de escanciado y música en vivo.
Sidra Cortina (Villaviciosa)
Cortina es una marca con mucha y apreciada tradición en la cultura sidrera asturiana. Su ubicación, en el entorno rural del concejo de Villaviciosa, y muy cerca de la capital de este municipio, la convierte en un lugar ideal para una espicha animada y auténtica. Además, su entorno es perfecto para quienes desean desconectar y disfrutar de la naturaleza mientras saborean una buena sidra.
Consejos para los viajeros
- Para participar en una espicha, mejor reservar
- Estarás en una fiesta perfecta para socializar y hacer amistades, así que no dudes en integrarte en las conversaciones y brindar con tus compañeros de espicha. La sidra y sus rituales generan un ambiente ideal para la alegría y para compartir momentos inolvidables.
- Consume sidra, pero con moderación, sobre todo si nunca la has bebido antes, y siempre mejor maridándola con los manjares de la gastronomía asturiana.
Las espichas son una tradición asturiana que va más allá de la sidra. Son un reflejo del carácter acogedor y festivo de las personas de esta tierra, y una expresión viva y divertida de su cultura ancestral. Si viajas a esta región, no pierdas la oportunidad de participar en una espicha. Más allá de probar la sidra, vivirás una experiencia cultural única que te conectará con el alma de Asturias. Y si buscas otros planes para disfrutar de Asturias como un lugareño, echa un vistazo a todos nuestros artículos sobre la región.