Rehúye las masas por un día conduciendo hasta la bahía de Fokos (y su taberna), en la aislada costa norte de Mykonos. Realmente podrás sentir que estás abandonando la civilización mientras serpenteas por el sendero agreste cuyo final te permitirá vislumbrar el azul intenso del mar, y llegar a la retirada bahía. Unas pocas horas de natación y bronceado, y estarás listo para algo de comida y, por suerte, aquí hay una (y sólo una) taverna.
Sus dueños son una familia griego-canadiense, que sirven pescado fresco y hamburguesas de ternera caseras hechas a la barbacoa y acompañadas de refrescantes ensaladas. Completa tu experiencia con un mousse de chocolate increíblemente rico. Ah, y no vayas muy tarde, ya que la taberna sólo abre a la hora de comer.
El therino (cine al aire libre) es una parte esencial de la cultura griega; hay pocas opciones mejor para relajarse durante una tarde de verano que mirando una película en el Cine Manto y bajo las estrellas, mientras te tomas un gintonic (y obviamente, también puedes fumar ya que estás a cielo abierto). Ubicado en un jardín amurallado por altísimas palmeras, aromáticos pinos y cactus, el Cinema Manto de Mykonos proyecta películas en
versión original con subtítulos en griego. El programa de este año incluye The Artist y The Girl with the Dragon Tattoo, ambas en inglés, además de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de 2012, en directo desde Londres. Manto también funciona como un café durante el día (con wi-fi gratuito), ofreciendo una grata alternativa a los concurridos chiringuitos playeros de Mykonos.