Ha llegado el momento de deleitarse con la gastronomía siciliana. Y es que este acogedor restaurante, situado al lado de la Catedral de Santa Agata, es una buena muestra de la importancia de la cocina tradicional. Si eres amante del marisco prueba sus mejillones con aceite de oliva y alcaparras: no te defraudarán. Ah, ¡cómo visitar Catania sin pedir pasta! Sea cual sea tu elección, acertarás, seguro. La ‘pasta a la Norma’ es un clásico de la
ciudad, te sorprenderá el interesante toque de la albahaca fresca y el requesón. Riégalo todo con un buen vino tinto DOC del Etna, diferente a todo lo que has probado. Para salir del Paranza en estado de felicidad plena, saborea un buen postre típico, como los “cannoli di ricotta”, hechos con una pasta crujiente con escamas de chocolate.