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Los músicos y los melómanos tienen muchas opciones en Palermo para escuchar música clásica, en directo y dance.

FABBRICA 102

Uno de los pocos bistró de Palermo que ofrece música en directo inédita; se encuentra cerca del puerto y del centro histórico. Puedes elegir entre restaurante, salón de té y barra de bar. Tocan sobre todo grupos indie pero se puede encontrar un poco de todo. Es muy frecuentado por estudiantes pero también por apasionados de la música de todas las edades. Yo aconsejo probar, entre las más de 90 opciones, el cóctel dedicado a Hemingway, ¡evidentemente a base de ron!

I CANDELAI

Un clásico de los clásicos desde 1995 para los palermitanos pero también para los sicilianos que llegan desde la provincia para los conciertos y los DJ set de música house y electrónica, algunos de ellos memorables de la historia de este género (Elliot Sharp, Alvin Curran, Tom Verlaine, Irio de Paola, Ravi Coltrane, Ralph Towner, Jonathan Ritchman, Paolo Frusu, Ianos Asur, Giovanni Sollima, Bandabardò, Radiodervish, Luca Madonia, Daniele Sepe, Vinicio Capossela, Mario Venuti, Claudio Coccoluto, Shantell, Calcutta, Cosmo). El local ha permanecido casi inalterado desde los años 50 y tiene el encanto vintage de mármoles y escayolas. Además de su programación, alberga selecciones de bandas para eventos nacionales.

EL AUDITORIO DE LA RAI

La sede regional de la televisión pública italiana tiene un pequeño auditorio muy íntimo con una programación muy completa supervisada por el periodista Salvatore Cusimano. Se encuentra en la avenida Strasburgo, en la zona del Estadio, y se puede llegar fácilmente desde el centro con el autobús 101. Los conciertos suelen ser de jazz y de piano. También se realizan presentaciones de libros, actos teatrales y culturales.

BOLAZZI

Se encuentra en el centro de Palermo, en la plazoleta Bagnasco, que hoy es uno de los lugares para el aperitivo, y cuenta con una sugerente decoración que combina a la vez la iluminación de las fiestas de los santos sicilianos con la reutilización de muebles antiguos y del siglo pasado. Se puede escuchar rock e indie en directo, también con conciertos de vez en cuando sorpresa (vi a Niccolò Fabi tocar en acústico en una noche de lo más normal y con un preaviso mínimo). El hombre que hace los cócteles y el mismo Mr. Bolazzi tienen un aspecto huraño pero es solo una sensación: harán todo lo posible para que paséis una noche lejos de vuestros problemas. 🙂

EL CONSERVATORIO BELLINI

2018 es el año perfecto para conocer mejor el que es uno de los conservatorios más antiguos de Italia: celebra el cuarto centenario de su fundación y cuenta con un amplio programa de conciertos (también con opciones no demasiado «clásicas» y con aperitivo). Además de los eventos institucionales, yo aconsejo colarse en las instalaciones fingiendo ser un estudiante para escuchar los ensayos de la orquesta. Se trata de un espectáculo muy sugerente porque los músicos repiten más veces y se pueden apreciar las mejoras, el talento y la concentración que hay en el estudio y las sugerencias por parte de los profesores de música expertos.

Es muy fácil ir a la playa de Mondello o de Altavilla Milicia, ¿pero en cuáles se dan un chapuzón los palermitanos (y que los turistas normalmente desconocen)?

LAS PLATAFORMAS DE ADDAURA

A Mondello se llega cruzando el Parco della Favorita, pero también por una carretera costera que pasa por detrás de Montepellegrino. Aquí veranean muchos palermitanos y se puede ir al mar por las rocas o por las plataformas que se montan en la época de verano con todo tipo de servicios. La zona ya era un asentamiento en el Paleolítico y tiene cuevas que, por desgracia, no se pueden visitar. Por la noche muchas plataformas se transforman en locales nocturnos para beber, bailar y conocer gente nueva.

CALA ROSSA DE TERRASINI

Se encuentra a treinta kilómetros de Palermo, pasado el aeropuerto (y visible si se aterriza desde el oeste). Su nombre viene del acantilado rojizo con vetas blanquecinas. El acantilado está lleno de cavidades en las que se puede disfrutar de un buen baño. No es raro divisar aves extrañas o migratorias que frecuentan la zona y la reserva natural orientada de Capo Rama. Se llega a pie después de haber recorrido una escalinata de roca (la praiola). Me suelo llevar fruta cortada y agua fresca, ya que la zona es virgen y no hay locales de restauración.

LA BAHÍA DEL CORAL DE SFERRACAVALLO

Se encuentra en un golfo cristalino no muy lejos de la ciudad, entre las rocas y con una plataforma de cemento armado y de fácil acceso al mar, al que se puede llegar con el autobús 628. Solo hay que seguir el sendero hacia el mar que hay en la parada de enfrente del Hotel Bellevue. Hay que pasar también junto a una instalación muy interesante con grandes antenas. Para el almuerzo o la cena hay diferentes restaurantes de pescado con precio fijo. También se puede llegar caminando a Mondello por el camino a pie que cruza el llamado «Avamposto»; solo hay que preguntar a uno de los pescadores de la aldea marinera para emprender el camino situado entre el pinar y otras rocas.

LA SPIAGGIA DI CAPACI Y LA ISOLA DELLE FEMMINE

¡Estos kilómetros de playa que conozco muy bien y que visito desde niño se quedan en mi corazón! Desde aquí se ven los aviones que aterrizan en Punta Raisi y la preciosa isla que da nombre al pueblo de Isola delle Femmine, a la que parece que llegaban doncellas turcas rechazadas según la leyenda y que ahora es un oasis naturalista. Muchos van en bicicleta o corren por el paseo marítimo. Hay algunas torres de avistamiento que en la antigüedad se utilizaban para mantener lejos a los piratas que desembarcaban para saquear la zona y que se comunicaban con las demás torres lejanas encendiendo hogueras.

I FRANCESI DE MONGERBINO

La playa tiene un nombre curioso y probablemente deriva del hecho de que hace muchos años los turistas franceses la conocían y la visitaban a menudo, aunque ahora ya no van nunca. Se accede a ella por un camino cuesta abajo por una calle privada, cruzando por la vegetación típica y las higueras. Antes de marcharse es obligatorio visitar el Arco Azzurro, un arco de piedra que se volvió famoso por un anuncio de chocolatinas y que se puede visitar desde hace poco.

La enogastronomía es por sí sola un buen motivo para visitar Sicilia y Palermo. Hay una cantidad enorme de locales que permiten probar colores, olores y sabores sin tener que limitarse a una única variedad, pudiendo elegir varias en una misma ocasión.

QUESOS Y EXQUISITECES EN LA DROGHERIA DEL BUON GUSTO

Durante el día es una charcutería en vía Nicolò Garzilli, una calle paralela de vía Libertà en el centro de la ciudad; a partir de un momento determinado se pueden degustar tablas especiales con embutidos y quesos deliciosos, sabiamente combinados y presentados con elegancia y originalidad. Hay una gran variedad de quesos sicilianos como el Cosacavaddu ibleo, el Pecorino, el Piacentino ennese, la Tuma persa, la Vastedda della Valle del Belìce, el Maiorchino y la ricotta salada, combinada con carne de cerdo negro de los montes Nebrodi, longaniza, fellata y otras delicias. Tengo que pedirle a Toti Ballotta, el dueño, que me explique con maestría lo que me voy a comer.

DEGUSTACIÓN DE VINO EN VINO VERITAS

En vía Sammartino, en una de las degustaciones de vino que se organizan habitualmente, puedes aprovechar para lanzarte a probar los vinos autóctonos sicilianos. Vinos tintos como el famoso Nero d’Avola (que me parece un poco manoseado), el Nerello Mascalese y Cappuccio y el Cerasuolo di Vittoria son imprescindibles, aunque se está volviendo de moda el Perricone, que ya tuvo su época de gloria en el pasado. En verano vinos blancos como Grillo, Catarratto, Carricante, Damaschino, Grecanico e Inzolia pueden ser muy refrescantes por la noche y para cerrar la comida están el Malvasia y el Zibibbo. Sin olvidar que no hay que abusar ni emborracharse. 🙂

DULCES LOCALES I PECCATUCCI DI MAMMA ANDREA

En vez de canutillos y cassatas, en este local de vía Principe di Scordia se degustan mermeladas de cítricos, fruta bañada en chocolate negro, conservas y galletas. Son muy recomendables los Peccatucci: un suave praliné con base de almendras, cubiertos de pistacho o coco, o bien de chocolate bañados en azúcar de caña o avellanas. ¡No tienen nada que envidiar a la tradición pastelera mitteleuropea!

LOS HELADOS DE LA KALA

Una de las formas de sobrevivir a un día de siroco, el viento caliente que procede de África, es el helado artesanal. Cerca de la Cala, la bahía salpicada de preciosas barcas, hay tres opciones para comer helado: la tarrina (de distinto tamaño), el clásico cucurucho y el bollo, suave, perfumado y listo para ser rellenado. La Kala ha ganado un premio por el sabor de higos y nueces. Es imposible describirlo.

EL PULPO EN CALOGERO

Si tienes agallas para comerte un pulpo después de haberlo visto moverse (normalmente es fresco), Calogero, en Mondello, el barrio marinero de Palermo, es una visita obligatoria. Los palermitanos lo comen como entrante y se puede considerar como comida callejera, ya que se puede comer incluso de pie antes de volver de la playa. El pulpo se cuece y se sirve caliente con zumo de limón.

Palermo tiene una historia milenaria, que suele estar escondida en sus bibliotecas. Quien decide pasar en ellas una tarde de estudio o escribir su trabajo de fin de carrera puede hacerlo en lugares de cultura en los que conocer a gente interesada en el conocimiento.

LA BIBLIOTECA NACIONAL
Situada en la avenida Vittorio Emanuele, en el centro de la ciudad; hace poco que ha abierto de nuevo sus puertas tras un largo periodo de clausura. Alberga casi un millón de libros, manuscritos e incunables, los documentos impresos más antiguos. El texto más antiguo es del siglo X. Conserva también todas las publicaciones editadas en la Región de Sicilia. La preciosa sede del Cinquecento era el Colegio Máximo de la Compañía de Jesús, además de la Casa degli Studi. Entre los tesoros consultables están las biblias en latín, misales, documentos eclesiásticos, mapas antiguos en pergamino del Mediterráneo, l’Encyclopédie de Diderot y los documentos de la sección hebrea, islámica y chinos. Muchos estudiantes universitarios que viven en el centro histórico la visitan y estudian sobre sus textos, haciendo pausas de vez en cuando en el balcón. Yo estudié aquí algunas asignaturas difíciles durante mi etapa universitaria, ya que es un lugar que ayuda a concentrarse y a dar lo mejor de uno mismo.

EL ARCHIVO DEL ESTADO
Tiene dos sedes, la Catena (exconvento de los Teatinos, donde se guardaba una enorme cadena de hierro cuya misión era bloquear el acceso a la ciudad a las naves que llegaban del mar, que antiguamente quedaba muy cerca de esta sede) y la Gancia (exconvento de Santa María de los Ángeles con un enorme claustro accesible para los estudiosos. El Archivo del Estado conserva la documentación restante de las oficinas centrales de los dominios de Sicilia, desde el Reino de Sicilia hasta los Normandos, los Svevo, los Angioini y los Aragoneses; después, a partir de 1412 del virreinato español y a partir de 1816 de la lugartenencia del Reino de las Dos Sicilias. Muchos documentos proceden también de los archivos de los notarios y de las familias y nos permiten reconstruir las historias de los nobles, los religiosos, las tierras y las ciudades de la antigua Sicilia, desde la Edad Media hasta el siglo pasado. Es una parada obligatoria para quien tenga antepasados sicilianos y quiera reconstruir su árbol genealógico.

LA BIBLIOTECA COMUNALE
Se encuentra en Casa Professa, un exconvento de los Jesuitas no muy lejos del Palacio Comunal. Los editores palermitanos depositan aquí una copia de todos los textos editados. La entrada por Piazza Brunaccini, donde se reconstruyó la columnata neogótica de un templo griego, es para hacerle una foto. En los últimos años se ha realizado una profunda restauración y se puede ver el Codice Resta, recuperado recientemente del Istituto Nazionale per la Grafica, una auténtica «galería portátil» para los apasionados del arte.

VILLA TRABIA
En la planta baja de la Casena de Villa Trabia alle Terre Rosse, dentro de un bonito parque de casi 60.000 metros cuadrados, hay una biblioteca gestionada por el Ayuntamiento de Palermo. También aquí hay muchísimos estudiantes universitarios que pasean por el jardín en las pausas y con conexión a Internet.

MODUSVIVENDI
No es una biblioteca, sino una librería en la que se suelen organizar presentaciones de libros, debates y desayunos literarios los domingos por la mañana. Fabrizio, su dueño, es un librero «chapado a la antigua», que se empezó a dedicar a ese trabajo por casualidad. Además de preguntarle su historia, es capaz de recuperar autores y títulos de libros incluso con pequeñas pistas. La pasión de esta librería la hace amar y resistir.

Desde hace unos años, en las calles de Palermo aparecen excelentes ejemplos de arte urbano. No se trata únicamente de artistas locales, ya que algunas piezas llevan la firma de creadores internacionales que han pasado por aquí. Vamos a contaros qué está pasando en las diferentes zonas de la ciudad, para animaros a descubrir sus murales pintados y a buscar un poco de inspiración.

VUCCIRIA
Desde hace años, este histórico mercado tiene cada vez menos vida de día y más ambiente de noche, ya que se ha convertido en el epicentro de una zona de ocio repleta de estudiantes y puestos de comida (donde sirven pane c’a meusa y polpo bollito, entre otros) en la que también se celebran fiestas nocturnas que duran hasta el amanecer. Uno de los artífices de este nuevo panorama es Uwe Jäntsch, un artista austríaco que vive allí y está comprometido con la heredera de una familia noble muy importante, los Lanza di Scalea. Uwe comenzó a realizar intervenciones artísticas en la plaza Garraffello, escenario de una fantástica fuente del siglo XVI. Una cruz roja con la frase «Uwe ti ama» interrumpe la blancura del Palazzo Lo Mazzarino. Pero hay mucho más, desde las intervenciones de C215 (como un retrato de Al Pacino) hasta el corazón «negro» de Axel Void, pasando por la mezcla de México y la inquietud de Tilf y Ema Jons, los muñecos de Astro Naut y Bibbito (en la plaza Tarzanà) y Julieta XLF.

BORGO VECCHIO
En este popular barrio situado cerca del puerto se ha puesto en marcha un espléndido proyecto de promoción social dirigido por las organizaciones sin ánimo de lucro PUSH. y Per Esempio Onlus en colaboración con el artista urbano Ema Jons, que ha retratado en las paredes a los niños de la zona en forma de grafiti. Animales fantásticos y otras figuras han invadido casas antiguas y otros edificios gracias a los fondos recaudados mediante un proyecto de crowdfunding. Además de las ballenas, gatos, perros, ratones, renos, perro-cerdos, pulpos, lobos, casitas, árboles y nubes de Ema Jons, destacan otras contribuciones, como la cara de NemO’s, la mujer de Bloom, las coloridas piezas de Aris y el gran balón de Alleg. Tampoco hay que perderse el aparcamiento del hotel Ibis Styles, con obras de Mrfijodor, Corn79, Hunto, Rosk, DMS, Zed1 y Mr. Thoms. Es aconsejable visitar de día.

MAGIONE/KALSA
En esta zona hay algunos murales realizados hace mucho tiempo , como el enorme y magnético Papa Sergio I durmiente de Sten † Lex sobre un muro de la Piazza Magione. En el resto del barrio de la Kalsa y en la calle Alloro se pueden ver muchos otros trabajos interesantes de Cyop&Kaf y Lucamaleonte.

CANTIERI CULTURALI ALLA ZISA
Se trata de una zona que en el siglo pasado se utilizaba con fines industriales y que cuenta con 23 naves, que constituían la antigua sede de los talleres Ducrot. Aunque actualmente se desarrollan actividades culturales en ocasiones, estos espacios podrían aprovecharse más y mejor. Entre las obras que acogen cabe destacar los dos hombres de torso desnudo realizados por Rosk y Mirko Loste en colaboración con Javier García Herrero, las reinterpretaciones de las fábulas de «Los comedores de patatas», las alusiones a los años 80 en los helados y guías telefónicas de Flavio Favelli y la gran calavera blanca de formas geométricas del famoso tatuador palermitano Zingales.

Asimismo, hay muchas otras instalaciones interesantes en lugares tan dispares como el famoso Mercato di Ballarò, el campus universitario, las callejuelas que conectan la Cala con la plaza Marina o los problemáticos barrios de Brancaccio y Zen. Si queréis obtener más información al respecto, os aconsejamos seguir a Street Art Palermo en las redes sociales. En este mapa se puede ver la ubicación de todas las obras de la ciudad.

Y un último consejo: haced amistad con los palermitanos (por lo general son muy sociables) y dejad que os acompañen en vuestras aventuras urbanas.

A poca distancia del Teatro Politeama, en el centro de Palermo, hace pocos meses abrieron muchísimos lugares donde puedes comer algo diferente a la excelente cocina siciliana. Si pasas algo más de tiempo en la ciudad o quieres probar algo distinto, el «food block» es para ti: un cuadrilátero lleno de locales situado entre via Libertà, via Isidoro La Lumia, via Archimede y plaza Ruggero Settimo.

En mis viajes previos aprendí una regla simple pero eficaz: si delante del restaurante hay una persona que te invita a sentarte y a comer, el restaurante es «turístico». A veces se come bien, pero los precios son medio-altos y en ocasiones las recetas están adaptadas a un gusto internacional. No desaconsejo este tipo de experiencias, pero me gustaría hablar de la variada oferta que ofrece el centro de Palermo desde hace algún tiempo, incluso con algunas propuestas muy interesantes.

Comenzamos con La Pesceria, en la esquina entre via Isidoro La Lumia y via Quintino Sella. Es un lugar a caballo entre una pescadería y un restaurante fruto de la pasión de Lollo Cracolici y su familia. Lollo quería compartir con sus amigos y otras personas lo que pescaba y por eso abrió este local donde no hay un menú fijo: lo que se pesca se ofrece a quien llega y se come en mesitas en la acera, aprovechando el clima templado del que goza Palermo durante todo el año. El pescado es fresco y está buenísimo. Hace poco comí una pasta con caviar de atún y almejas que no olvidaré fácilmente.

Cerca de allí, en via La Lumia 15/17, está Zangaloro Meat Factory. Los Zangaloro son unos carniceros históricos de Palermo y hace poco crearon un formato de fast food con productos locales. El interior del local recuerda a una carnicería, con azulejos blancos en las paredes y mesas de madera. Aquí puedes comer deliciosas hamburguesas como las que hacen furor en Milán desde hace algunos años, pero con un toque local, tanto de carne de res como de pollo. También puedes elegir la variedad con carne de angus. La más famosa es la Zangaburger, con doble de carne bovina italiana con queso cheddar, tomate, pepinos, cebolla roja y salsa barbacoa. Las patatas fritas están cortadas a mano y no tienen nada que ver con las de los fast food americanos. También hay platos a la parrilla y ensaladas. He comprobado personalmente que es mejor no ir en las horas con mayor afluencia de gente, pues la espera a veces puede ser larga.

Siguiendo por via La Lumia 11/A, está Se Magna, que hornea porciones de pizza con diversos ingredientes en un tradicional taglio a la romana y con venta al peso. En la ciudad no hay muchas pizzerías romanas y este local que abrió en abril conquistó enseguida a los clientes. A la hora de comer acuden a ella incluso las personas que trabajan en las oficinas del centro y no es extraño poder entablar una conversación con ellos. Yo he probado la pizza con ricotta al pistacho, berenjena y panceta, pero hay muchas variedades; por ejemplo gambas y naranja, patatas y tartufo y para los más golosos, está también la pizza con Nutella.

No muy lejos de allí, en via Quintino Sella 65, está Caligola Cucina Romana. A menudo he comido en Roma flor de calabaza, espaguetis Cacio e pepe y Gricia y muchas veces he sentido un cierto vacío y ganas insaciables de cocina romana. Desde hace algunos años estos «problemas» se pueden resolver gracias a este restaurante, que cuenta también con un ambiente agradable, con paredes que recuerdan vagamente a las domus. No te olvides de echar un vistazo al menú del día, que a menudo reserva deliciosas sorpresas como la «Salciccia e Cicoria».

Como ves, ¡no hay solo arancini y pasta con sardinas en una Palermo que se amolda a todos los gustos!

Palermo, vista desde lo alto muestra, a la vista de quien la admira, su potencial estético, ofreciendo un espectáculo que te deja sin aliento. Además de lo que se puede ver desde el avión al aterrizar en el aeropuerto, entre el Tirreno y la Montagna Longa hay diversos puntos de observación elevados que ofrecen vistas amplias y sugestivas, a veces subiendo un poco, otras escalando las colinas que rodean la llamada Conca d’ Oro (Cuenca de Oro).

Monte Pellegrino
Situado sobre el promontorio más bonito del Mundo – Goethe dixit – se asoma al golfo de la ciudad, con toda su grandiosidad, el Castello Utveggio (Castillo Utveggio). El Castello es un edificio de estilo liberty, construido entre los años 20 y 30 del siglo XX por deseo del caballero Michele Utveggio, que quería crear un hotel de lujo que ofreciese a los huéspedes una vista privilegiada de la ciudad. Las expectativas no defraudaron. La terraza panorámica situada en los jardines del Castello es, todavía, un punto privilegiado desde la cual se puede admirar en toda su grandeza y belleza. Continuando en el Monte Pellegrino, subiendo un poco más arriba, curva tras curva, se llega al Belvedere (Mirador). Aquí se encuentra la gran estatua de la Santa Patrona de Palermo, Santa Rosalía, que se erige sobre un pequeño relieve sobre el cual se puede divisar toda la costa. Por otro lado, para proteger la ciudad y a sus habitantes, se requiere una visón amplia. Es uno de mis lugares preferidos, silencioso y relajante, donde el cielo y el mar se confunden con la linea del horizonte, no distinguiéndose el uno del otro.

Monreale
A cinco kilómetros de distancia, sobre una elevación al sur de Palermo, surge la localidad de Monreale, hoy sede arzobispal, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En la plaza principal, edificado en la segunda mitad del siglo XII por deseo de Gillermo II, encontramos el maravilloso Duomo, que merece indudablemente una ojeada. Entrando por las puertas de bronce de la entrada principal, nos quedaremos deslumbrados por los mosaicos en oro del Cristo Pantocrator representado en el ábside central. La visita al Duomo implica, necesariamente, un paseo por las plantas más altas, desde donde se puede gozar de una vista completa de la ciudad. Si prefieren hacerse una idea previa, hay a disposición una webcam online con imágenes en directo de la misma.

Los techos del Cassaro
Quien llega a Palermo sucumbirá al encanto de sus mercados. Uno de los tres más importantes es, sin duda, el del Ballaró, situado en el barrio Palazzo Reale o Albergaria (Albergheria). Caminando entre los puestos, entre vendedores ofreciendo sus mercancías en voz alta (la famosa abbanniata palermitana) y la compra de cualquier excelente producto local, nos llamará la atención la Torre del siglo XIV situada justo al lado de la Iglesia de San Nicolás de Bari, también llamado San Nicolás en la Albergheria. La Torre fue construida por el ayuntamiento palermitano de la época para defender los muros del Cassaro, un punto estratégico militar que se asoma al mar. Este, el mar, hoy en día se encuentra mucho más lejos, pero apenas se sube a la cima, nos quedaremos sorprendidos. Merece la pena realizar una de las visitas nocturnas que la cooperativa turística Terradamare organiza a menudo. Continuando siempre en el barrio Albergheria, otro punto panorámico desde el que se puede admirar la ciudad a 360º, es la Iglesia del SS. Salvador en la calle Vittorio Emanuele. La joya de esta Iglesia es, sin duda alguna, la cúpula, cuya terraza está abierta al público desde el 2014 (todos los días, excepto los martes, desde las 10:00 hasta las 18:00 horas).

Siendo esta la vía más antigua de Palermo, el Cassaro recoge alrededor suyo los edificios más importantes de la ciudad. Otro lugar que destaca por belleza e historia, es la Catedral de Palermo, que desde julio del 2015 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en el ámbito del Itinerario Árabe-Normando de Palermo, Cefalú y Monreale. Desde hace pocos años se han reabierto al público sus techos. La primera vez que subí por la noche me quedé fascinado, no sólo por la vista sino también por sus techos con sus cerámicas y por la yuxtaposición de estilos diversos que se han dado a lo largo de los siglos. Apoyando una mano sobre los muros, parece que se sienta la milenaria historia de esta iglesia.

La Rinascente
Moviéndonos hacia la calle Roma, en la plaza de San Domenico – cerca de otro mercado histórico, el de Vucciria – encontraremos La Rinascente. Este palacio que hoy la acoge, fue recuperado siguiendo un proyecto del conocido arquitecto y diseñador italiano Flavio Albanese, que ha conseguido transformar un edificio decadente de época en unos grandes almacenes elegantes e innovadores. Después de unas horas de compras se puede comer o beber algo en el vestíbulo principal que, con su espléndida terraza panorámica, une el sentido de la vista con el del gusto. La plaza y la Iglesia visibles son de los monumentos más fotografiados de la ciudad y con motivo.

Teatro Massimo
Aunque el Teatro Massimo de la plaza Verdi, el tercero más grande de Europa después de la Ópera de París y la Staatsoper de Viena, es apreciado por la estructura arquitectónica y por la programación desde hace pocos meses, además es posible unir a la visita guiada al interior del Teatro, la del techo del mismo mediante reserva previa.

Palermo es principalmente conocida por los maravillosos días de sol que ofrece a sus visitantes. Sin embargo, no es extraño, en invierno o en primavera, que te sorprenda incluso una semana entera de lluvia. ¿Qué se puede hacer en la ciudad en estos casos?

Si la lluvia no es muy fuerte, un paseo por el centro histórico, entre calles y callejones, es obligatorio. Puedes caminar por la vía Maqueda, desde el Teatro Massimo a los Quattro Canti, llegando a plaza Pretoria y plaza Bellini. Perderse en el mercado de la Vucciria o, incluso, explorar las callecitas alrededor de plaza Marina y vía Alloro… La fascinación de la antigua ciudad reflejada en el empedrado y el asfalto mojados no tiene comparación.

Normalmente la lluvia es sinónimo de relax, de tomar bebidas calientes y de saborear dulces hechos en casa. Cuando todo esto me apetece, me gusta relajarme en compañía de una amiga con tazas de té, infusiones y tartas de la Cioccolateria Lorenzo, en vía IV Aprile, 7. Algo que no te puedes perder, si la hay, es la tarta de queso (¡no te hace añorar las americanas!).

Aunque también te puede apetecer algo más sustancioso. Hace tiempo se ha implantado en la ciudad la moda de las hamburgueserías. Mi preferida en este momento es FUD (plaza Olivella, 4, cerca del Teatro Massimo), servicio rápido y una amplia selección de hamburguesas (también vegetarianas) realizadas con productos DOP y DOC de nuestra Sicilia. ¿Una particularidad? El «Panel bred» con panelle (deliciosos cuadraditos de harina de garbanzo) y mortadela de burro de Chiaramonte Gulfi. Es un local muy visitado, por lo que aconsejo reservar una mesa antes.

Los días fríos y desapacibles pueden ser también un buen pretexto para alimentar las ganas de arte y cultura. ¿Entonces por qué no transcurrirlos en un museo o en una galería? En Palermo tienes el problema de elegir, pero, considerando que en estos casos se tiene mucho tiempo a disposición, es aconsejable decidirse por alguno que nos tenga ocupados durante un buen rato. Palazzo Abatellis podría ser uno de ellos. El Palazzo se encuentra en el barrio de Kalsa, en vía Alloro, y alberga en su interior la Galería Regional, con sus colecciones medievales, modernas y arqueológicas. Podría perderme durante horas en los ojos de la «Virgen de la Anunciación» de Antonello da Messina, o en la belleza majestuosa y macabra del fresco del Triunfo de la Muerte.

En cambio, si te apetece ver algo de arte contemporáneo, la GAM, la Galería de Arte Moderno de Palermo en vía Sant’Anna, es mi alternativa. Giorgio De Chirico, Pippo Rizzo y Renato Guttuso son solo algunos de los autores de las numerosas obras custodiadas en su interior. No es raro encontrar también alguna interesante exposición temporal que acompaña a la exposición permanente.

Palermo ofrece numerosos entretenimientos de interior. Uno de mis preferidos es el teatro. Durante el periodo invernal y parte del periodo primaveral, el Teatro Massimo Vittorio Emanuele propone semanalmente conciertos, obras clásicas y ballet interpretados por grandes compañías, a menudo revisados en clave moderna y con montajes de impresión. Iniciado en 1875 por el máximo exponente del estilo modernista de entonces, Giovanni Battista Filippo Basile, y concluido por su hijo Ernesto en 1891, el Teatro es uno de los más bonitos y prestigiosos del mundo, el tercero en Europa por dimensiones arquitectónicas, después del Palacio de la Ópera de París y la Ópera Estatal de Viena. El interior, con sus decoraciones doradas y su techo lleno de frescos (que esconde un sofisticado mecanismo de ventilación), ofrece un espectáculo dentro del espectáculo, deslumbrando y fascinando al espectador.

Si en una de estas jornadas culturales me entran ganas de algo más suave, por la noche, después de un aperitivo revitalizador en algún local del centro o del centro histórico, tengo la posibilidad de elegir entre diversos pubs que, casi todos los días de la semana, invitan a grupos de indie y música alternativa de calidad. Bolazzi (plaza Bagnasco) y Fabbrica 102 son algunos de los más activos en ese sentido.

Pensar en Palermo como un lugar lleno de playas para tomar el sol y bañarse es algo obvio, pero hay muchas ideas estimulantes que están relacionadas de algún modo con lugares unidos o cercanos al mar, en la ciudad y en la provincia de Palermo.

EL ATARDECER EN LA PLAYA MAGAGGIARI DI CINISI

A unos pocos cientos de metros del aeropuerto de Palermo hay una playa bañada por un mar turquesa, con una arena finísima y fondos marinos bajos y rocosos. Quien aterriza por el golfo de Castellammare la puede ver a la izquierda. El atardecer es muy sugerente y a veces voy a verlo, tomando a sorbos un Spritz de algún chiringuito de la playa y mirando a los aviones aterrizar y despegar. Desde Palermo se llega con el autobús AST o en coche por la SS113 en dirección Cinisi (en el semáforo hay que girar a la derecha, en el siguiente semáforo a la izquierda, y después se sigue todo recto durante un kilómetro más o menos hasta llegar a la playa).

LA PASTA CON ERIZOS CON VISTAS AL PUERTO

Cuando viene a verme un amigo al que aprecio especialmente es obligatorio llevarlo a comer a la Arenella. No es un barrio muy frecuentado por los turistas ni bien comunicado con los medios de transporte públicos, pero se puede llegar fácilmente en coche o en taxi. En una de las casitas blancas utilizadas hace tiempo por los pescadores del barrio marinero (todavía vive alguno por allí), hay un restaurante que abre solo en primavera hasta los primeros días de septiembre. Desde allí se ven las luces del puerto de Palermo y alguna vez también enormes plataformas en reparación en los astilleros. Se come pescado, pero fuera del menú (basta con preguntar al camarero) hay una sublime pasta con erizos. Por desgracia no la tienen siempre,pero por un buen motivo: la hacen solo con erizos recién pescados.

LA CARRERA POR EL PASEO MARÍTIMO EN MONDELLO

Mondello es claramente famosa por la playa, pero al alba y al atardecer muchísimos deportistas se citan para echar una carrera. En general se parte de la piazza di Valdesi y se extiende hasta la plaza con la Sirenita, pero hay quien sigue más allá hasta la zona de la Torre y se va en dirección Sferracavallo. El lugar es único y se puede conocer incluso a Irene, una experta en comunicación que empezó a correr por diversión y creó un hashtag para agregar a los amigos, #corriconIri (corre con Iri). Siguiéndolo en las redes se puede participar en una carrera de grupo con unos cincuenta (o incluso más) fanáticos que entrenan también los abdominales… de la risa. Voy cada vez que puedo. Se llega con el autobús 806.

UNA DECLARACIÓN DE AMOR EN LA TORRE NORMANNA DE ALTAVILLA

Una idea original para una declaración de amor o una propuesta de matrimonio puede ser ir a los alrededores de la Torre Normanna de Altavilla Milicia, al este de Palermo. Desde allí se disfruta de un paisaje maravilloso que va del golfo que hay enfrente de Cefalú hasta el promontorio de Capo Zafferano. Difícilmente se obtendrá una negativa ante tanto romanticismo. Para reforzar la propuesta se puede probar el paralelismo entre el robo del corazón y el rapto de niñas que los sarracenos efectuaban al llegar a las costas sicilianas: las torres de avistamiento se usaban precisamente para evitarlos (excepto esta vez).

LA MÚSICA EN DIRECTO EN EL NAUTOSCOPIO

Cerca de Porta Felice, al final del corso Vittorio Emanuele hay un local muy particular. Tiene una playita (no apta para el baño) con una estructura de madera y hierro que se ha convertido en un signo de reconocimiento del Foro Itálico de Palermo: el Nautoscopio. Esta especie de combinación entre un barco, un faro y una torre la realizó un artista hace algunos años y se puede ir a escuchar a uno de los tantos grupos de música de la ciudad en la variada selección que ofrece la temporada de verano. A menudo, mientras me tomo algo de beber un barco de crucero que está atracando o saliendo del puerto cercano aparece de fondo. ¿Qué más se puede pedir?

En Palermo hay museos muy bellos y rebosantes de maravillosas obras de arte que se pueden encontrar en todas las guías turísticas: el Palacio Abatellis, la Galería de Arte Moderno, el Palacio Riso, el Museo Salinas, el Museo Diocesano…pero ahora no vamos a hablar de ellos Hay también museos menos convencionales pero sumamente interesantes.

EL MUSEO ZOOLÓGICO DODERLEIN

El Doderlein forma parte del circuito de los museos de la Universidad de Palermo y posee una rica colección de invertebrados y vertebrados, con vitrinas de varios niveles en las que se atesoran verdaderas joyas del museo, como la colección de peces del Mediterráneo (conservada según un tratamiento aún hoy secreto), la malacológica (moluscos y conchillas) y partes anatómicas de animales. Me ha impresionado sobre todo el ejemplar embalsamado de un dodo, un pájaro insólito, antaño común en la Isla de Mauricio pero que, desafortunadamente, se extinguió en el siglo XVII. Es un museo pequeño, una verdadera joya.

VITTINAVESPA (CINTURA DE AVISPA)

Para los apasionados de la histórica scooter Piaggio, símbolo del diseño italiano en el mundo, Vittinavespa es una meta obligada. El coleccionista Filippo Sagona ha recogido varias Vespas, juguetes antiguos y objetos de época (jukebox, máquinas tragaperras, etc.).  Además de los modelos históricos, como la “faro bajo”, hay otras raras curiosidades como una Vespa que el Ministerio de Defensa de Francia encargó en 1956, con un pequeño cañón transportable con seis misiles y cesta con cuatro misiles adicionales, igual a la que se lanzó en paracaídas durante la guerra de Vietnam Hay también una fantástica Vespa con sidecar y un modelo de carrera.

MUSEO DE LA ANCHOA

Ahora nos vamos a Aspra, cerca de Bagheria, al Museo de la Anchoa. En esta visita, sin embargo, no existe solo la conservación de la anchoa sino también la relación ancestral entre el hombre y el mar.  Una de las historias que me ha contado el fundador Michelangelo Balistreri dice: «Hace muchos, muchos años, tantos que no podéis imaginaros cuántos, resplandecía en el cielo una numerosa familia de estrellas; estrellas pequeñas, muy pequeñas, pero intensamente luminosas: tal vez las estrellas más luminosas y brillantes de todo el universo celeste. Se llamaban Engrauline y eran muy, muy vanidosas. Según la leyenda, Dios castigó a las Engrauline por su obstinada vanidad y, desde el cielo, fueron arrojadas al mar. Se llamaron, desde entonces y por siempre, simplemente anchoas».

MUSEO DE LAS CARROZAS

En la misma provincia, en Cinisi, se encuentra el Museo de las Carrozas. Allí hay carruajes de distintos tipos (por ejemplo Break, Briska, calesas, Landau Bateau, Ottomolle, Victoria), arneses, monturas antiguas, boquillas, látigos y documentos históricos. Las piezas están todas restauradas y su estado es admirable. Las maderas ayudan a recorrer la historia de algunas familias nobles sicilianas, como los Trabia, los Mirto, los Niscemi, los Butera, pero también la de familias inglesas que en los siglos pasados fueron protagonistas del esplendor comercial, como los Whitaker, los Horton y los Hopps.

MUSEO DE LAS MARIONETAS

El último museo no convencional está cerca de la plaza Marina y es el Museo Pasqualino. Sicilia se distingue por su tradición popular de la «Opera dei Pupi», un teatro de marionetas que narraba las Cruzadas y los Caballeros de Francia, pero en casi todo el mundo se crean marionetas. Aquí hay «pupi», textos, teatrillos y muebles provenientes de Bélgica, Francia, España, Tailandia, Birmania, Vietnam y otros países. Y hay también algunas máscaras-marionetas propiciatorias que vienen de África.

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