Dicen que para dar con las mejores vistas de una ciudad hay que buscar el punto más alto. Una opción divertida, tanto para ir con amigos o con toda la familia, es la de pasar el día haciendo un picnic y caminando por el fascinante parque-bosque de Marjan. Se trata de un paraje natural muy bien conservado, que alberga incluso un pequeño zoológico.
La subida puede echar atrás a más de uno, pero el recorrido merece la pena, sobre todo la llegada al final: el paisaje de Split es espectacular. Paseando por este inmenso pinar encontrarás más de un rincón mágico, como las calas escondidas, ideal si lo que quieres es pasar un rato tranquilo y alejarte del bullicio. Para disfrutar de un momento romántico, encuentra el punto ideal para ver la puesta de sol.