Los amantes de la cultura marítima encontrarán su paraíso personal en Puerto de Vega. Este antiguo pueblecito pesquero nos descubre el verdadero sabor a mar. Tradición y tipismo inundan cada callejuela con sus casas marineras enmarcadas. Y es que esta pequeña villa, situada en la costa occidental, está repleta de señas y recuerdos históricos. Deléitate probando el
marisco fresco en uno de sus mesones, o participa en una de sus “sardinadas”. Pasea por la lonja, donde se exhibe y se pone a la venta el pescado recién capturado del Cantábrico, asómate al Mirador de la Riva, descubre su vieja plaza medieval, las casonas solariegas y explora el muelle, a ser posible, con cámara en mano. Esta es la verdadera vida marinera.