La Navidad está a las puertas y con ella toda su magia. Asturias, con su manto verde y blanco, a veces con matices boscosos o rocosos, compone una sinfonía cromática y sonora única con rincones irrepetibles. Un lugar de una mágica esencia que te proporcionará momentos inolvidables.
Asturias lo tiene todo para disfrutar de una Navidad única: magnífico ambiente en sus pueblos y ciudades, paisajes para soñar, mercadillos y tiendas para adquirir los mejores regalos, restaurantes y sidrerías para disfrutar de una gastronomía excelente, alojamientos en lugares increíbles, agendas culturales repletas, y muchas posibilidades de ocio en la naturaleza.

Ciudades con multitud de entretenimientos
Las ciudades de Asturias se tornan más bellas en Navidad, si cabe. Las calles llenas de luces y música, de sus gentes en un continuo deambular, niños ilusionados con sus regalos, soñando con las pistas de hielo y con multitud de actividades propias de esta época del año, ideales para hacer en familia.
Las compras son otro de los planes preferidos en estas fechas, y además de los comercios habituales, los mercadillos de Navidad son todo un espectáculo, donde encontrarás regalos super originales y a buen precio.
La agenda cultural navideña se vuelve, en definitiva, infinita…

Pueblos de cuento de Navidad
Los paisajes asturianos en otoño e invierno tienen mucho encanto. Ríos y arroyos, cascadas, valles verdes que de pronto se tiñen de blanco, cumbres heladas, la mar en todo su esplendor, el oleaje, el rumor del viento…
Y de repente, pueblos como de cuento en el fondo del valle, descolgándose por una ladera o encaramados en lo más alto. Pueblos con vistas panorámicas de montaña o de costa, o de ambas…
Vestidos de blanco o sin nieve, son verdaderos pueblos de cuento de Navidad. Esos cuentos que te hacen volver a una infancia feliz.

Espacios rurales a fuego lento
El turismo rural es una magnífica opción para vivir una Navidad plena y diferente. Un plan tranquilo, familiar y amistoso. En una casa de aldea o apartamento confortable, donde a menudo el fuego de la chimenea es uno más, y contribuye a crear un ambiente cálido en el más amplio sentido del término.
En realidad, una auténtica ventana al Paraíso Natural, desde la que contemplarás paisajes increíbles, en espacios que combinan a las mil maravillas las tradiciones de pueblo con los hábitos de vida actuales.
Una ventana con planes variados: paseos, excursiones, senderismo, deporte en la naturaleza…

Una gastronomía de rechupete
La gastronomía tiene un papel relevante en la Navidad asturiana. Las mesas – ya sean en el hogar o en los restaurantes y sidrerías – están repletas de manjares sabrosísimos. Carne asturiana, pescados y mariscos, embutidos, quesos, sidra de Asturias, vino de Cangas, dulces típicos y mucho más.
Todo un mundo de almuerzos, meriendas o cenas, para encontrarse o para reencontrarse, de la mejor manera posible: en torno al buen yantar navideño.

Todo un conjunto de sensaciones que invitan a la celebración, en medio de un ambiente muy vivo, de alegría y constante relación social, que hará absolutamente inolvidable tu estancia navideña en Asturias.