Burdeos destaca sin duda por sus vinos selectos, pero ¿qué es un buen vino sin un buen queso? La tienda restaurante Baud et Millet es el sueño húmedo de cualquier ratón que se precie. Escondida en un pequeño callejón de Burdeos, sirve más de 250 quesos en cualquier formato imaginable y por imaginar.
Pide al dependiente un camembert flambeado con Calvados, el estofado de tagine con quesos mixtos, el suflé de roquefort, o la empalagosa pero rica fondue, o decídete directamente por el favorito del ratón: el buffet libre de queso, increíble.
¿Quieres saber dónde va la gente de Burdeos cuando busca un espacio verde? Entonces ponte un sombrero, compra una barra de pan y una botella de vino, y dirígete a Les Berges de Garonne. Este parque es un eco-paraíso lleno de árboles con sombras tentadoras, un pulmón verde gigante (aunque sorprendentemente desconocido) en pleno corazón de la ciudad,
ideal para pasar una tarde domingo sin hacer absolutamente nada. Si te apetece hacer algo más proactivo, siempre puedes alquilar un par de remos y una canoa, y salir en plan aventurero a explorar el imponente río Garona.
¿Aún piensas que las librerías son aburridas? Bien, pues piénsatelo otra vez. Haciendo honor a la mala fama de su apodo, la libreía de Burdeos La Mauvaise Reputation (la mala reputación) se enorgullece de apoyar todo lo que sea rompedor y de vanguardia.
Desgarradoramente moderno, este salón expendedor de papel lejos de ser un antro rancio se ha convertido en el mejor sitio de la ciudad para ver perfomances artísticas, conciertos en directo y una amplia gama de actividades relacionadas con el mundo del arte, organizadas por el innovador equipo de la tienda.