En una colina por encima de Nápoles, Vomero, antaño pueblo de montaña para hacer los picnics de los domingos, se fundó la espectacular Certosa (cartuja) del s. XIV de los monjes Cartujos. Los jardines que la envuelven ofrecen espectaculares vistas a la Bahía de Nápoles y al Vesubio. Sube en funicular y admira las vistas a los arcos góticos de la cartuja, las bóvedas de arista, las
excelentes muestras de arte napolitano, maquetería y belenes del siglo XVIII, mapas, porcelana y exposiciones dedicadas al teatro. Ubicado alrededor del claustro, la galería de arte del Museo dell’Opera atesora obras creadas en exclusiva para el claustro por Ribera, Spadaro y Stanzione.