Viajar a Atenas en familia es como abrir un libro de mitología… pero a tamaño real. Si se mira con los ojos adecuados, templos, colinas y museos se transforman en escenarios de aventuras donde Zeus, Atenea o Hércules dejan de ser nombres lejanos y pasan a ser personajes con los que los niños conectan. Aquí tienes una guía práctica, concreta y muy disfrutona para descubrir la ciudad jugando.
Atenas, la ciudad donde nacen los mitos
Atenas es una de las ciudades más antiguas de Europa: lleva habitada de forma continua desde hace más de 3.000 años. Aquí nacieron conceptos como la democracia, el teatro o la filosofía… pero también las historias de dioses caprichosos y héroes valientes que forman la base de la mitología griega.
Para los niños, este pasado no se percibe como algo abstracto: los mitos están ligados a lugares concretos, visibles y fáciles de recorrer. Eso convierte la ciudad en un enorme escenario narrativo al aire libre.
Antes de empezar, un truco infalible: introducir cada visita como una historia (“hoy vamos al templo de la diosa que ganó la ciudad con un olivo”). Funciona.
La Acrópolis como cuento épico
La Acrópolis de Atenas era el corazón religioso de la ciudad. No era un barrio para vivir, sino un espacio sagrado, dedicado principalmente a Atenea, diosa de la sabiduría y la guerra estratégica.

Qué se ve y por qué importa
- El Partenón: el templo principal, construido en el siglo V a.C. No era solo un edificio religioso, sino un símbolo de poder y prosperidad de Atenas. Dentro albergaba una gigantesca estatua de Atenea hecha de oro y marfil (hoy desaparecida).
- El Erecteion: famoso por las cariátides, columnas con forma de mujer. Según la leyenda, este templo marca el lugar donde Atenea y Poseidón compitieron por el control de la ciudad.
- El Templo de Atenea Niké: pequeño pero muy simbólico, dedicado a la victoria.
👉 Por qué vale la pena con niños: caminar por la Acrópolis es como moverse dentro de un cuento épico. Todo es grande, visible y fácil de asociar a una historia concreta. Te recomendamos ir a primera hora o al atardecer, llevar gorra y agua, y usar audioguías infantiles o apps con historias.
- Extra: justo debajo está el Museo de la Acrópolis, muy visual, con maquetas y restos originales que ayudan a entender lo que acaban de ver. Podéis ver esculturas originales del Partenón, frisos con escenas mitológicas (dioses, procesiones, sacrificios) y maquetas que ayudan a imaginar cómo eran los templos completos.
Héroes y aventuras por la ciudad
Atenas se presta a un recorrido urbano “a la caza de héroes”:
- Templo de Zeus Olímpico: Dedicado a Zeus, el dios supremo, tardó casi 700 años en completarse y fue uno de los templos más grandes del mundo antiguo.columnas gigantes que impresionan a cualquier edad. Hoy quedan enormes columnas que permiten imaginar su escala descomunal.

👉 Por qué merece la pena: incluso en ruinas, impresiona. Es el lugar perfecto para explicar quién era Zeus y cómo funcionaba el Olimpo.
- Plaka (barrio histórico): a los pies de la Acrópolis, es el barrio más antiguo de la ciudad. Lo que lo hace especial son sus calles estrechas y peatonales, las casas neoclásicas, las pequeñas plazas donde parar a descansar. Te recomendamos callejear sin rumbo, imaginar a Teseo saliendo al encuentro del Minotauro y descubrir pequeñas tiendas de recuerdos mitológicos.

Museos que cuentan historias (sin aburrir)
En el Museo Arqueológico Nacional de Atenas se conservan estatuas de dioses y atletas y la famosa máscara de Agamenón. Puedes elegir solo algunas salas y convertir la visita en un juego de búsqueda (por ejemplo: “busquemos a Hércules”).
El Museo Benaki es variado y más manejable para familias, con objetos cotidianos que ayudan a imaginar la vida en la Grecia antigua.
Espacios abiertos para descansar y jugar
Después de tanta épica, toca bajar revoluciones aquí:
- Jardín Nacional de Atenas: sombra, columpios, pequeños animales y bancos para picnic.

- Colina de Filopapo: vistas espectaculares de la Acrópolis y senderos perfectos para que los niños exploren con libertad.
Comer como dioses (y niños felices)
La cocina griega es un éxito asegurado con los más pequeños, aquí te recomendamos un par de sitios donde probarla:
- Kuzina: platos tradicionales con vistas a la Acrópolis.
- Tzitzikas kai Mermigas: ambiente informal, raciones para compartir y sabores suaves.
Pitas, souvlaki y yogur con miel suelen ganar siempre.
Un itinerario mitológico de 2 días
Día 1 – Los dioses
- Mañana: Acrópolis + Museo de la Acrópolis
- Comida en Plaka
- Tarde: Jardín Nacional y paseo relajado
Día 2 – Héroes y leyendas
- Mañana: Templo de Zeus Olímpico
- Mediodía: Museo Benaki
- Tarde: Colina de Filopapo al atardecer
Un viaje que deja huella
Atenas funciona especialmente bien con niños porque la historia no se queda en los libros: se camina, se toca (casi) y se convierte en relato. Aquí, la mitología no es una lección escolar, sino una aventura compartida, donde cada familia crea su propia versión del mito.