Desde Split, descubre las joyas del Adriático: playas escondidas, pueblos encantadores y naturaleza en estado puro en las islas más bonitas de Croacia.
Split y la magia del verano croata
Cuando pensamos en Croacia, imaginamos mar turquesa, ciudades de piedra blanca y una historia milenaria que se respira en cada rincón. Pero Croacia es mucho más. En pleno corazón de Dalmacia, Split se alza como una puerta de entrada a un verano inolvidable, donde se combinan la autenticidad mediterránea, playas tranquilas incluso en agosto, precios más amables que otros destinos del sur de Europa y una atención cálida y familiar que hace que cualquiera se sienta en casa.

Split no sólo vibra con su impresionante palacio de Diocleciano, su paseo marítimo animado o su cocina local deliciosa. También es el punto de partida perfecto para explorar algunas de las islas más bellas del mar Adriático. Hvar, Brač, Korčula y Vis: nombres que evocan tardes de sol eterno, calas escondidas, callejuelas adoquinadas y el sonido pausado de las olas. A solo un corto trayecto en ferry o catamarán desde la ciudad, estas islas ofrecen una escapada perfecta de un día… o de toda una vida.
Hvar: glamour, lavanda y calas escondidas
Hvar es sin duda la isla más famosa de Croacia, y con razón. Su capital, también llamada Hvar, combina el glamour de los yates de lujo con un casco antiguo encantador, lleno de palacios venecianos, una fortaleza en lo alto con vistas de ensueño y terrazas donde saborear el mejor vino local.
Pero más allá del bullicio elegante, la isla esconde otra cara más serena y auténtica. Campos de lavanda perfuman el aire en el interior, mientras que pequeñas calas como Dubovica o Zarace invitan a sumergirse en aguas cristalinas lejos de las multitudes.

Cómo llegar: Desde Split, hay ferries y catamaranes diarios (unos 60-120 minutos de trayecto). Para los que buscan llevar coche, el ferry tradicional es la mejor opción; si prefieres velocidad, el catamarán es ideal.
Brač: la playa más famosa y mucho más
A solo 50 minutos en ferry desde Split, Brač es conocida por la icónica playa de Zlatni Rat (el Cuerno de Oro), en la localidad de Bol. Esta lengua de arena blanca que cambia de forma con el viento es uno de los paisajes más fotografiados de Croacia.
Pero Brač es mucho más que una postal. Su interior está salpicado de pueblos de piedra como Škrip, donde se puede visitar el museo de la isla, y antiguos olivares que producen algunos de los mejores aceites del país. También merece la pena subir al Vidova Gora, el punto más alto de las islas del Adriático, para contemplar una vista panorámica impresionante.

Cómo llegar: Ferries frecuentes conectan Split con Supetar, la principal ciudad de Brač (unos 50 minutos). Desde allí, puedes alquilar un coche o tomar un autobús hacia otros puntos de la isla como Bol.
Korčula: la pequeña Dubrovnik
Apodada “la pequeña Dubrovnik” por sus murallas y su entramado medieval de callejuelas, Korčula combina historia, cultura y paisajes naturales. Según la leyenda, es el lugar de nacimiento de Marco Polo, y su casa-museo se puede visitar en la ciudad vieja.
Las playas de Korčula son una delicia: Pupnatska Luka, con su arena blanca y rodeada de pinos, es una joya escondida. Además, los pueblos del interior como Čara o Smokvica ofrecen degustaciones de vinos locales como el célebre Pošip.

Cómo llegar: Desde Split, hay catamaranes directos a Korčula (unas 2.5 horas). También se puede llegar en ferry haciendo escala en Hvar o Vela Luka. Si dispones de más tiempo, incluso es posible combinar la visita con un pequeño crucero por las islas del sur de Dalmacia.
Vis: la isla secreta
Durante décadas, Vis estuvo cerrada al turismo por su uso como base militar, lo que ha contribuido a preservar su autenticidad. Es la isla más alejada de la costa y también la más misteriosa. Vis es perfecta para quienes buscan tranquilidad, naturaleza virgen y un ambiente relajado.
En la ciudad de Vis y en Komiža, se respira una atmósfera de pueblo pesquero detenido en el tiempo. Desde Komiža, es posible visitar la Cueva Azul en la vecina isla de Biševo, donde la luz del sol convierte el agua en un espectáculo fluorescente. Y para los amantes del mar, playas como Stiniva —elegida entre las más bonitas de Europa— son una experiencia única.

Cómo llegar: Hay ferries y catamaranes diarios desde Split a Vis (unas 2 horas y 15 minutos). No hay tantos servicios como a otras islas, por lo que conviene reservar con antelación, especialmente en verano.
Un verano inolvidable comienza en Split
Explorar las islas desde Split es mucho más que una excursión: es entrar en un ritmo de vida diferente, más pausado, más cercano a la naturaleza y a lo esencial. Desde el lujo discreto de Hvar hasta la autenticidad intacta de Vis, pasando por las maravillas naturales de Brač y el encanto histórico de Korčula, cada isla ofrece una razón para volver… y volver otra vez.
Con Volotea, volar a Split es solo el comienzo. Lo que viene después es una colección de recuerdos dorados, aromas mediterráneos y horizontes de azul infinito. Este verano, déjate llevar por la brisa adriática y descubre las islas que harán que te enamores de Croacia para siempre.