Los elegantes pasajes cubiertos de Burdeos te transportan a otra época y te hacen descubrir boutiques típicas.
Burdeos, la joya de la región de Nueva Aquitania, es un destino que encarna la elegancia y el buen vivir. Conocida como la «Perla de Aquitania», esta ciudad ofrece una mezcla perfecta de patrimonio histórico, arquitectura majestuosa y una vibrante escena gastronómica. Sus principales atracciones, como la Place de la Bourse con su famoso Espejo de Agua, la imponente Catedral de San Andrés y la Cité du Vin, reflejan su rica herencia cultural y su pasión por el vino.

Si buscas ir más allá de los lugares turísticos habituales y deseas sumergirse en rincones menos conocidos pero igualmente fascinantes, los pasajes cubiertos de Burdeos te ofrecen una experiencia única que combina historia, arquitectura y compras en un ambiente íntimo y protegido.
¿Qué son los pasajes cubiertos?
Los pasajes cubiertos, o galerías comerciales, surgieron en Europa durante el siglo XIX como espacios que ofrecían a los transeúntes un refugio del clima mientras disfrutaban de tiendas, cafés y lugares de encuentro social. Estos corredores techados, adornados con elegantes detalles arquitectónicos, se convirtieron en símbolos de modernidad y sofisticación urbana.
Los pasajes más destacados de Burdeos
Entre los diez pasajes cubiertos de Burdeos, dos destacan por su relevancia histórica y arquitectónica: la Galerie Bordelaise y el Passage Sarget.
Galerie Bordelaise
Inaugurada en 1834, la Galerie Bordelaise es un testimonio del esplendor burgués de la época. Diseñada por el arquitecto Gabriel-Joseph Durand, esta galería conecta las calles Rue Sainte-Catherine y Rue Saint-Rémi, dos arterias comerciales emblemáticas de la ciudad. Su estructura combina hierro forjado, mármol y madera, creando un espacio que destaca por su armonía visual y elegancia. El techo acristalado inunda el interior con luz natural, realzando los detalles ornamentales que decoran las fachadas interiores.

Passage Sarget
Construido en 1833, el Passage Sarget es uno de los dos pasajes cubiertos que conserva Burdeos, junto a la Galerie Bordelaise. Este pasaje conecta el Cours de l’Intendance con la Place du Chapelet y está coronado por una marquesina del siglo XIX, característica de las construcciones realizadas bajo la Restauración.
Inicialmente privado, fue financiado por el comerciante y armador bordelés Jean-Auguste Sarget. Abierto al público en 1878, su fachada principal se despliega en tres niveles y cinco tramos, reflejando la elegancia arquitectónica de la época.
¿Qué puedes encontrar en estos pasajes?
Estos pasajes no solo son joyas arquitectónicas, sino también espacios vivos que albergan una variedad de tiendas, cafés y establecimientos que invitan a descubrir la esencia local de Burdeos.
Compras
En la Galerie Bordelaise, los visitantes pueden encontrar boutiques de moda, joyerías y tiendas especializadas que ofrecen desde productos locales hasta marcas internacionales. El Passage Sarget, por su parte, alberga tiendas de antigüedades, galerías de arte y librerías, ideales para aquellos que buscan piezas únicas y recuerdos especiales.

Gastronomía
Ambos pasajes cuentan con encantadores cafés y bistrós donde es posible degustar la gastronomía local en un ambiente acogedor. Desde una copa de vino de la región hasta platos tradicionales, estos espacios ofrecen una pausa perfecta durante el recorrido por la ciudad.
Recomendaciones de lugares para comer cerca de los pasajes
- Le Chapon Fin: Este restaurante gourmet, inaugurado en 1825, ofrece cocina tradicional de la Gironda de primera calidad. Platos como el foie gras mi-cuit de pato y la langosta azul son algunas de las especialidades que no debes perderte.
- La Brasserie Bordelaise: Un restaurante tradicional que ofrece cocina regional y una amplia selección de vinos locales. Sus amplias mesas invitan a socializar mientras se disfrutan embutidos de primera calidad y suculentas carnes a la parrilla.
- Le Grill Au Thym: Especializado en carnes a la parrilla, este restaurante ofrece cocina francesa y regional en un ambiente acogedor con una chimenea abierta y paredes de ladrillo visto.
Explorar los pasajes cubiertos de Burdeos es adentrarse en la historia viva de la ciudad, descubrir espacios donde la arquitectura y la vida cotidiana se entrelazan armoniosamente. Estos rincones, menos conocidos pero llenos de encanto, te ofrecen una experiencia única de compras y gastronomía en entornos que evocan la elegancia de épocas pasadas. Burdeos se revela así como un destino ideal para quienes buscan combinar el placer de ir de compras con el deleite de una copa de vino y un paseo por sus barrios bohemios, descubriendo secretos bajo techo que enriquecen cualquier visita.