Haz que los niños se transformen en piratas y exploradores y que dejen rienda suelta a su imaginación para descubrir el lado más juguetón de Marsella!
Segunda ciudad más grande de Francia, Marsella es moderna y multicultural, y su carácter anticonformista, su aire mestizo y su gastronomía interesante la convierten en un destino fascinante… incluso para los niños!
Ubicada en la soleada región de Provenza, esta ciudad portuaria ha sido una de las principales puertas de entrada al Mediterráneo durante siglos, pero aunque suele asociarse con su famoso puerto y la historia marítima, Marsella es también un destino excepcional para viajar en familia, con numerosas actividades diseñadas para divertir y educar a los más pequeños.

¿Por qué Marsella es un destino ideal para familias?
Marsella tiene todo lo necesario para unas vacaciones familiares inolvidables: paisajes espectaculares, una rica cultura, playas y una amplia oferta de actividades al aire libre. Aunque su reputación histórica como un puerto algo «decadente» ha perdurado en el imaginario colectivo, en realidad la ciudad ha evolucionado hasta convertirse en un destino moderno, vibrante y seguro.
Marsella es, además, la capital de la Provenza, una región llena de maravillas naturales como el Parque Nacional de los Calanques. Su ambiente multicultural y su oferta de museos hacen de esta ciudad un lugar emocionante y diverso. Lo mejor es que Marsella es un espacio donde los niños pueden aprender sobre historia y cultura mientras disfrutan de aventuras al aire libre y actividades únicas.
Qué hacer en Marsella con niños: 6 planes imperdibles
1. Descubrir el Parque Nacional de los Calanques
El Parque Nacional de los Calanques es una joya natural situada a pocos kilómetros de Marsella. Este espacio protegido ofrece paisajes de ensueño con acantilados blancos que caen sobre aguas turquesas. Las familias pueden disfrutar de excursiones adaptadas para niños, con senderos de dificultad moderada y vistas espectaculares.
Consejo práctico: puedes optar por un paseo en barco para explorar las calas desde el agua, una experiencia fascinante para los pequeños aventureros.

2. Visitar el Castillo de If
El Castillo de If, ubicado en una pequeña isla frente al puerto de Marsella, es famoso por ser el escenario de la novela El Conde de Montecristo de Alejandro Dumas. Este lugar histórico es ideal para despertar la imaginación de los niños mientras aprenden sobre su historia como prisión. Para llegar, tendrás que tomar un ferry desde el Puerto Viejo. El trayecto en barco es una experiencia emocionante en sí misma, especialmente para los más pequeños.
Consejo para familias: recuerda llevar algo de abrigo, ya que el viento en la isla puede ser fresco incluso en verano.

3. Explorar el Museo de Historia de Marsella
Para conocer más sobre la rica historia de la ciudad, una visita al Museo de Historia de Marsella es imprescindible. Este museo interactivo está diseñado para atraer tanto a adultos como a niños, con exposiciones que incluyen maquetas, juegos y objetos históricos que explican el pasado de Marsella.
Recomendación: aprovecha las actividades especiales para familias que organizan regularmente, como talleres y visitas guiadas adaptadas a los más pequeños.
4. Disfrutar del Ecopark Adventures – Marseille Saint-Jérôme
Para los niños con energía de sobra, el Ecopark Adventures es una excelente opción. Este parque de aventuras cuenta con circuitos de tirolinas y cuerdas para todas las edades, permitiendo a los pequeños trepar y jugar en un entorno seguro mientras disfrutan de la naturaleza.
Importante: asegúrate de reservar con antelación, especialmente en temporada alta. Los circuitos están diseñados según edades y niveles de dificultad, por lo que cada miembro de la familia encontrará algo divertido.
5. Diversión en el parque de atracciones Le Bois des Lutins
Le Bois des Lutins es un parque temático único que combina juegos al aire libre con un entorno de cuento de hadas. Los niños pueden explorar casas en los árboles, toboganes gigantes y áreas de juego interactivas.
Ideal para familias: este parque ofrece una experiencia mágica y relajante para los más pequeños, mientras los padres disfrutan de un día tranquilo en la naturaleza.
6. Pasear en bicicleta por el centro de Marsella
Una de las mejores maneras de explorar el centro de Marsella es en bicicleta. Hay varias empresas que alquilan bicicletas adaptadas para familias, incluyendo opciones con sillas infantiles o remolques.
Recorre lugares emblemáticos como el Puerto Viejo, el barrio de Le Panier con sus coloridas calles y la Basílica de Notre-Dame de la Garde, desde donde disfrutarás de unas vistas impresionantes de la ciudad.
Sugerencia: planifica paradas para helados o crepes en las cafeterías locales, una manera perfecta de mantener a los niños contentos durante el paseo.

Más ideas para familias en Marsella
- Playas familiares: las playas de Prado son ideales para pasar un día relajado. Con zonas de juegos y aguas tranquilas, son perfectas para niños pequeños.
- MUCEM (Museo de las Civilizaciones de Europa y el Mediterráneo): este museo combina arte y arqueología con exposiciones interactivas, y su arquitectura moderna fascinará tanto a adultos como a niños.

- Mercados locales: explora mercados como el de Noailles, donde los niños podrán descubrir ingredientes exóticos y aprender sobre diferentes culturas.
Si buscas un lugar donde tus hijos puedan aprender, explorar y divertirse mientras tú te maravillas con la belleza del Mediterráneo, Marsella es la elección perfecta. Y si aún te quedan dudas, ¡inspirate con nuestros artículos sobre este destino fascinante!