archive.php
Marsella se ha convertido en pocos años en el destino ineludible del sur de Francia, y ¿sabes por qué? Porque aquí el sol brilla 300 días al año, porque los marselleses siempre tienen un chiste que contar, porque los aperitivos duran toda la noche, porque los creadores y diseñadores se han instalado en su Puerto Viejo.

El verano encaja a la perfección con Marsella

Si te gusta el pastís, tienes que visitar el MX abierto por Pernod-Ricard en Docks Villaje, un antiguo almacén convertido en un espacio de tiendas, restaurantes y galerías de arte

Si te gusta bucear, Marsella alberga el primer museo submarino de Francia: desde la Playa de los Catalanes, se visita una docena de estatuas sumergidas para descubrir equipado con aletas, máscara y tubo.

Si te gustan las carreras de bicicleta de montaña o simplemente los paseos en bicicleta en familia, también existen algunas rutas muy bonitas en Marsella y sus alrededores. Descubre nuestra selección aquí.

Y si te gusta el arte pop o el rock, Marsella también te encantará, porque este verano estarán en la agenda Jeff Koons y los Rolling Stones.

Podría revelarte otras sorpresas de la ciudad focense, pero lo mejor sigue siendo venir a visitarla y maravillarse por uno mismo… Y para entrar ya en ambiente, no dudes en leer nuestras recomendaciones de libros, películas y artistas 100% locales. ¡Te encantará!

Aix-en-Provence, la ciudad de Cézanne

A 25 minutos de Marsella, ven a descubrir Aix-en-Provence. Tómate tu tiempo para vivir, respirar, tomar el sol en una terraza, alejarse de todo… simplemente disfrutar. ¡En Aix no hay prisa!

aix en provence hotel de ville

Recorre el casco antiguo de Aix con un guía apasionado para no perderte ningún punto de interés de la ciudad. Descubrirás sus escenarios ocultos, su prestigioso pasado, su arquitectura, su patrimonio, sus monumentos, sus palacetes, pero, sobre todo, disfrutarás de anécdotas sorprendentes.

Conoce al oriundo Paul Cézanne, probablemente el habitante más famoso de Aix-en-Provence. Sigue los pasos del famoso pintor visitando su estudio y las canteras de Bibemus.

atelier cezanne

En la campiña de Aix, te encantarán los adorables pueblos colgados, la ruta de Cézanne y sus magníficas vistas y los paisajes con fuerza de la montaña Sainte-Victoire. Aprovecha la oportunidad para detenerte en una de las 70 bodegas de la región para disfrutar de una copa de rosado bien frío.

Arles, la ciudad romana:

A una hora de Marsella, no puedes perderte Arles y la Camarga.

Después de Roma, es la ciudad con más restos romanos. Cada verano, el anfiteatro y el antiguo teatro acogen conciertos, espectáculos y corridas de toros. ¡Un ambiente festivo garantizado en Semana Santa y en septiembre!

amphithéâtre arles

Ciudad de la cultura, Arles acoge el festival de fotografía Rencontres de la Photographie y la Fundación Luma.

arles place

Y, si eres amante de la naturaleza, tienes que ir a la Camarga, un parque natural salvaje y auténtico donde te parecerá estar en el fin del mundo.

La Costa Azul es una región popular entre los turistas que aprecian sus contrastes entre mar y montaña. Niza, Marsella y muchas otras localidades del sur de Francia ofrecen paisajes espectaculares a orillas del Mediterráneo. Durante un paseo en bicicleta de montaña, podrás salir a explorar este rico patrimonio pedaleando a un ritmo tranquilo en familia o a un ritmo más deportivo para los amantes de las emociones fuertes. Aquí tienes algunas ideas de recorridos.

Entre mimosas para los amantes de los descensos

Al pie de L’Estérel, el municipio de Mandelieu-la-Napoule (Alpes Marítimos) es famoso por su festival de la mimosa. Si quieres ir en bicicleta por un entorno colorido, entre las rocas rojas de L’Estérel y los caminos bordeados de mimosas amarillas, la primavera es la estación ideal. Es una gran oportunidad para practicar actividades originales y descubrir la Costa Azul en su aspecto genuino.

Necesitarás 1:45 h para completar los 13 km de este recorrido. Los entusiastas de los descensos estarán encantados de descubrir numerosos módulos y trampolines, sin olvidar algunos pasos técnicos para disfrutar al máximo.

La salida es desde el aparcamiento que se encuentra en la avenida Janvier Passero de Mandelieu-la-Napoule. Después de una primera cuesta que llega a la carretera del Tanneron, disfrutarás de los resaltes de un magnífico descenso. Podrás acabar el recorrido demostrando tu habilidad técnica.

Más información sobre este recorrido aquí.

Dos circuitos desde Pernes-les-Fontaines en Vaucluse

En torno al monte Ventoux, encontrarás trece circuitos para bicicleta, es decir, 220 km de itinerarios señalizados, dos de los cuales salen de Pernes-les-Fontaines, la ciudad natal de Paul de Vivie, conocido como «Vélocio», figura emblemática del cicloturismo francés.

Así, antes de lanzarte a recorrer los caminos, podrás hacer una breve visita al único museo dedicado a las dos ruedas en Provenza, el museo Comtadin du Cycle. En él se recuerda la historia de la bicicleta con una exposición de sus piezas de coleccionista más bellas.

Ambos circuitos salen del aparcamiento del complejo deportivo de Pernes-les-Fontaines (carretera de Saint-Didier). Tienen en común una gran parte del recorrido. La primera ruta lleva a descubrir las colinas de Pernois y cubre una distancia de 10 km con poco desnivel, que podrás recorrer en 1 hora. Este itinerario familiar serpentea por la campiña por senderos que cruzan los municipios de Pernes-les-Fontaines y La Roque-sur-Pernes.

El segundo circuito es una extensión del primero con caminos más técnicos para los más deportistas. Te llevará al menos 2 horas completar los 20 km. Atravesarás los pueblos de Pernes-les-fontaines, Velleron y La Roque-sur-Pernes.

Más información sobre este recorrido aquí.

En las tierras altas de los Alpes Marítimos: la vuelta al Raton en bicicleta

Esta larga excursión recorre principalmente pistas bastante fáciles del Haut Cians, alternando pinares y paisajes desnudos con las rocas rojas tan típicas de la región. Dominarás con gusto la Clue du Raton y el sitio de Illion no te dejará indiferente. Justo después de la aldea, agradecerás apagar tu sed en una fuente de agua potable fresca. Este paseo en altitud (1500-1900 m) es muy agradable en verano, ya que en invierno forma parte de la zona de esquí de Valberg.

Empieza en la entrada de Valberg, una magnífica estación de los Alpes Marítimos, en el alto Pays Niçois, para un periplo de 20 km, es decir, unas 3 horas. A pesar de que se recorren pistas, el circuito es más bien apto para ciclistas de montaña experimentados.

Más información sobre este recorrido aquí.

En la zona costera de los Alpes Marítimos: vuelta al monte Cima en familia

Este paseo discurre por carreteras y senderos de perfil regular, por lo que es apto para las familias que deseen practicar ciclismo de montaña. En la zona interior de Niza, hay cuatro cimas muy conocidas de formas redondeadas: el monte Macaron (¿alguna relación con los deliciosos dulces?), el monte Chauve de Tourrette, el monte Chauve d’Aspremont y el más alto de los cuatro, el monte Cima. Te impresionará ver tan poca vegetación, desaparecida después de numerosos incendios.

Se sale de Aspremont, un pueblecito de los Alpes Marítimos al norte de Niza, y no de Apremont, el pueblo saboyano famoso por su vino blanco. A mitad de circuito, en la parte alta del pueblo de Saint-Blaise, podrás admirar los antiguos vestigios de un castillo abandonado del siglo XIV, del que todavía pueden verse el torreón y sus muros almenados.

Tardarás alrededor de 2:30 h en completar los 16 km de este paseo familiar.

Más información sobre este recorrido aquí.

Cerca de la ciudad foceana, la Trilogie des Calanques

En cuanto pongas un pie en la ciudad de Marsella, podrás dar un paseo en bicicleta para descubrir sus principales calas. El circuito es relativamente fácil, ya que discurre principalmente por la carretera y algunas pistas de grava. ¿Estás en forma? Entonces podrás afrontar las pocas subidas cortas, pero empinadas. Podrás adaptar tu recorrido bajando a una de las calas para refrescarte. Los descensos se efectúan por carretera asfaltada, así que cuidado con los coches.

Es mejor hacer esta excursión de 3 horas por la mañana cuando hace fresco o al final del día para admirar el atardecer sobre el mar Mediterráneo y las islas de Riou a tu llegada. Partiendo del puerto de Marsella, tu recorrido de unos 28 km te llevará a la Calanque de Callelongue, al parque de Pastré y, luego, a los miradores de Sormiou y Morgiou.

Más información sobre este recorrido aquí.

En cuanto pises tierra firme en la famosa Provenza-Alpes-Costa Azul, ¿querrás descubrir sus secretos? Una región que se muestra poco a poco a quienes estén dispuestos a tomarse su tiempo. La bicicleta es una forma infalible de empaparse de la costa mediterránea lejos de los inconvenientes de la playa. Podrás recorrer a tu ritmo, en familia o en plan deportivo con amigos, los numerosos circuitos accesibles en bicicleta. En la costa o en el interior, todo el mundo disfrutará de visitar el sur de Francia para descubrir su rico patrimonio. Si no te atreves a una aventura en solitario y buscas una organización seria con profesionales de la bicicleta, no dudes en ponerte en contacto con ellos.

Ciudad de arte y cultura, Marsella tiene muchas maravillas que compartir.

La ciudad más antigua de Francia se ha convertido en la segunda ciudad más grande del país. Orgullosa de sus 26 siglos de existencia, combina la tradición con la modernidad, con un fuerte carácter.

Para conocer Marsella, primero hay que dar un paseo bajo el sol por el Puerto Viejo, tomarse un aperitivo en una de las muchas terrazas que hay por el paseo y comprarse el souvenir por excelencia, el jabón proveniente de los extensos campos de lavanda que hay en la región de la Provence. Lugar inspirador donde los haya, muchos artistas han querido retratar la ciudad para atrapar su esencia por siempre. Por no hablar de su gastronomía, la bullabesa es para Marsella lo que la paella para Valencia. De comida pobre de pescadores a un manjar delicioso muy demandado y que se puede disfrutar en múltiples restaurantes de la ciudad. No te olvides de caminar de arriba abajo La Canebière, via principal de la ciudad que comunica con el puerto y dónde se encuentra el kilómetro 0 de la ciudad, así como el Gran Teatro y la Ópera de Marsella.

Para ayudarte a descubrir más cosas sobre Marsella que te sirvan de inspiración, aquí van algunas de nuestras sugerencias en forma de películas, libros y música.

1. PELICULAS

Marius, Fanny, César?: La trilogía de Marcel Pagnol

Frases míticas del cine francés, acentos sureños, viejo oporto y vasos de pastis, Marcel Pagnol consigue transladarnos con mucha nostalgia y cariño en la Marsella de entreguerras. Estas tres películas son consideradas hoy en día como grandes clásicos del cine francés.

Taxi

Escrita y producida por Luc Besson, Taxi cuenta las aventuras de Daniel, un taxista apasionado por la velocidad, y Emilien, un policía encargado de detener a una banda de ladrones de bancos alemanes que han estado operando recientemente en Marsella.

Primera pieza de una saga de 6 películas, y con más de 6 millones de espectadores en el momento de su estreno, Taxi fue un gran éxito popular y llevó a la fama a los actores Samy Naceri, Frédéric Diefenthal y Marion Cotillard.

Este dinámico road movie nos ofrece una antología de acrobacias en una Marsella urbana. La ciudad de Marsella no sólo es el escenario de la película, sino también de su banda sonora, compuesta por artistas locales y firmada por Akenatón del grupo IAM.

https://www.youtube.com/watch?v=aPpU9Zr-jsk&t=06s

2. LIBROS

Cinq dans tes yeux, de Hadrien Bels


Esta novela de Hadrien Bels es su primera obra literaria con Marsella de escenario principal. Concretamente el barrio de Panier en los años 90. Cuenta la historia de un joven nacido allí, cuya madre era conocida localmente por pertenecer a una familia aristocrática. Él, en cambio, estudió con compañeros que habían llegado de otros lugares, como Argelia, Comoras o Toulon. Cuando crece, el protagonista sueña con hacer una película sobre el vecindario de su infancia y que sus antiguos compañeros interpreten sus propios papeles. Una historia que refleja la multiculturalidad que convive actualmente en los barrios marselleses narrado con un estilo realista y un lenguaje contemporáneo.

Marseille, Porte du sud, DE d’Albert Londres


Albert Londres, periodista y escritor francés, publicó este libro en 1926, en el que ilustra, a través de sus palabras, como era por aquel entonces el conocido puerto de Marsella. Puerta del Mediterráneo a Francia, en una época en la que los barcos era el medio de transporte principal entre países. El periodista conoce los muelles, la Canebière, la Place de la Joliette, encontrándose con griegos, rusos, chinos, armenios y marineros en el puerto. Cuenta la descarga de los barcos de carga, pero también el comercio de opio y el submundo de los bares del puerto. Una forma de descubrir cómo fue la Marsella de entreguerras.

3. MUSICA

Recuerda que si quieres descubrir la música más popular del Sur de Francia, con solo artistas locales, tienes nuestra playlist en Spotify. ¡No te la pierdas!

Ciudad de arte y cultura, Marsella tiene muchas maravillas que compartir.
La ciudad la más antigua de Francia se ha convertido en la segunda ciudad más grande del país. Orgullosa de sus 26 siglos de existencia, combina la tradición con la modernidad, con un fuerte carácter.

Para conocer Marsella, primero hay que dar un paseo bajo el sol por el Puerto Viejo, tomarse un aperitivo en una de las muchas terrazas que hay por el paseo y comprarse el souvenir por excelencia, el jabón proveniente de los extensos campos de lavanda que hay en la región de la Provence. Lugar inspirador donde los haya, muchos artistas han querido retratar la ciudad para atrapar su esencia por siempre. Por no hablar de su gastronomía, la bullabesa es para Marsella lo que la paella para Valencia. De comida pobre de pescadores a un manjar delicioso muy demandado y que se puede disfrutar en múltiples restaurantes de la ciudad. No te olvides de caminar de arriba abajo La Canebière, via principal de la ciudad que comunica con el puerto y dónde se encuentra el kilómetro 0 de la ciudad, así como el Gran Teatro y la Ópera de Marsella.

¿INSPIRAMOS TU PRÓXIMO VIAJE?