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Playas doradas y calas volcánicas, una capital abierta al Atlántico, pueblos marineros, pinares y montañas que superan los 1.800 metros. Recorrer Gran Canaria significa cambiar constantemente de paisaje, a veces en apenas unos kilómetros.

Puede que el primer día estés caminando entre las dunas junto al océano y que al siguiente tengas que sacar una chaqueta para subir hacia las cumbres. O que después de una mañana entre museos y calles históricas acabes comiendo pescado frente al mar en un pequeño puerto del norte.

paisaje costa gran canaria

Gran Canaria tiene 236 kilómetros de costa, pero el mar es solo una parte de la historia. Su geografía volcánica, atravesada por barrancos y grandes diferencias de altitud, crea una variedad de paisajes sorprendente para una isla de poco más de 1.500 kilómetros cuadrados. Precisamente por eso, más que intentar tachar una lista de imprescindibles, merece la pena recorrer Gran Canaria fijándose en cómo cambia a cada tramo del camino. De la ciudad a las dunas de Maspalomas, de las dunas a los pueblos marineros y de allí a los bosques y las cumbres: estas son algunas de las caras de una isla que parece multiplicarse cuando empiezas a explorarla.

Las Palmas de Gran Canaria: una ciudad con los pies en el Atlántico

Un buen punto de partida es Las Palmas de Gran Canaria, porque ya aquí aparece el primero de esos contrastes. Por un lado está Vegueta, el núcleo fundacional de la ciudad, con sus calles empedradas, patios, plazas y edificios históricos. Es el lugar donde comenzar a entender la relación de Canarias con Europa, África y América y donde dedicar unas horas a museos y patrimonio antes de sentarse en una terraza. Pero basta con atravesar la ciudad para encontrarse con un escenario completamente diferente: la playa de Las Canteras, varios kilómetros de arena y paseo marítimo que forman parte de la vida cotidiana de la capital. Aquí la playa no es algo que quede fuera de la ciudad: forma parte de ella.

Esa convivencia entre historia, cultura urbana y océano hace que Las Palmas de Gran Canaria funcione como algo más que una puerta de entrada a Gran Canaria. Es fácil pasar una mañana entre calles históricas, comer en el centro y terminar el día caminando descalzo junto al Atlántico.

Si buscas una guía más clásica con los principales lugares que visitar en la isla, puedes consultar también la selección de imprescindibles que ya publicamos en Volare: lo mejor de Gran Canaria: qué ver en tus vacaciones.

Maspalomas: cuando el paisaje se convierte en arena

Desde la capital, conducir hacia el sur supone un cambio completo de escenario. Y ninguno lo resume mejor que la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas. Aquí conviven un campo de dunas móviles, el palmeral, la Charca de Maspalomas —un humedal de gran valor ecológico— y una larga playa abierta al océano. La reserva ocupa algo más de 400 hectáreas y constituye uno de los paisajes naturales más reconocibles de Gran Canaria.

Dunas de Maspalomas

Merece la pena verla a distintas horas. Por la mañana, cuando la arena todavía no ha acumulado el calor del día; o hacia el atardecer, cuando las sombras empiezan a marcar las formas de las dunas y el paseo puede continuar hasta el Faro de Maspalomas. Y conviene recordar que estamos dentro de un espacio natural protegido. Los itinerarios habilitados permiten disfrutar de las dunas sin atravesar las zonas en recuperación, una pequeña precaución importante para conservar un ecosistema especialmente frágil.

La costa sureste ofrece todavía otra versión del mar. Pozo Izquierdo, por ejemplo, es uno de los enclaves relacionados con los deportes de viento que muestran una Gran Canaria más atlántica, deportiva y expuesta a los elementos. En pocos kilómetros, el océano puede pasar de ser una lámina tranquila frente a una playa a convertirse en el escenario perfecto para el windsurf.

Puerto de Mogán: cambiar de ritmo

Después de la escala monumental de Maspalomas, Puerto de Mogán propone justo lo contrario. Aquí el viaje se hace pequeño: calles peatonales, casas blancas, buganvillas, barcas en el puerto y mesas en las que sentarse sin demasiados planes. Su pasado pesquero convive hoy con un puerto deportivo y una pequeña playa de aguas tranquilas, lo que también lo convierte en una parada cómoda si se viaja en familia.

molin Puerto de Mogán

Más que acumular visitas, Puerto de Mogán invita a bajar las revoluciones. Pasear junto al agua, parar a tomar algo o alargar una comida es probablemente la mejor manera de entenderlo. Y esa pausa viene bien, porque al continuar hacia el norte el paisaje vuelve a transformarse.

Agaete: donde el valle acaba en el océano

El noroeste tiene otro carácter. La costa se hace más abrupta, aparecen grandes paredes rocosas y los tonos áridos del sur dejan paso poco a poco a un paisaje diferente. Agaete condensa especialmente bien esa transición. Tierra adentro se abre un valle agrícola donde se cultivan frutas tropicales y café; junto al mar, el Puerto de las Nieves mantiene su ambiente marinero entre casas blancas y azules, restaurantes de pescado y el perfil de los acantilados recortándose sobre el Atlántico.

Muy cerca se encuentran además Las Salinas de Agaete, antiguas salinas convertidas hoy en tres piscinas naturales. Es uno de esos lugares donde el océano está presente sin necesidad de una gran playa de arena. Y Agaete guarda también una dimensión menos visible. En el Parque Arqueológico del Maipés, cientos de estructuras funerarias levantadas sobre un antiguo campo de lava permiten acercarse al pasado prehispánico de Gran Canaria.

En muy poco espacio conviven así agricultura, arqueología, montaña y mar. Es difícil encontrar un lugar que explique mejor el carácter cambiante de la isla.

Tamadaba y Doramas: descubrir que Gran Canaria también es verde

Desde la costa de Agaete, mirar hacia las montañas permite intuir el siguiente cambio de escenario. El Parque Natural de Tamadaba protege uno de los pinares naturales mejor conservados de Gran Canaria. Barrancos, riscos y bosques de pino canario ocupan un territorio que se extiende desde las zonas altas hasta las proximidades del océano, con grandes desniveles y miradores naturales sobre la costa occidental. Después de Maspalomas cuesta creer que sigamos en la misma isla.

Parque Natural de Tamadaba

Algo parecido sucede más al norte y al este, en el Parque Rural de Doramas, un paisaje en el que las áreas agrícolas conviven con barrancos y algunos de los reductos de la vegetación que antiguamente cubría buena parte del norte grancanario. Azuaje, Barranco Oscuro y Los Tilos de Moya conservan, entre otros valores naturales, núcleos de laurisilva. No hace falta enfrentarse a grandes rutas para apreciar esta Gran Canaria más húmeda. Carreteras secundarias, pequeños miradores y caminatas permiten introducir el bosque y la montaña en un viaje que quizá había comenzado buscando simplemente unos días junto al mar.

Roque Nublo: subir hasta el corazón de la isla

Y después está la cumbre. A 1.813 metros de altitud, el Roque Nublo emerge sobre un paisaje de barrancos, pinares y grandes formaciones volcánicas. El monolito, de casi 90 metros desde su base, es uno de los grandes símbolos geográficos y culturales de Gran Canaria. Pero llegar hasta aquí no consiste únicamente en fotografiar una roca. La subida permite comprender la escala vertical de la isla y contemplar una geografía que desde la costa resulta difícil imaginar. Cuando las condiciones acompañan, el paisaje puede quedar atravesado por el característico mar de nubes, mientras Tenerife y el Teide aparecen en la distancia.

roque nublo

El entorno se encuentra, además, cerca de uno de los territorios culturalmente más importantes de Gran Canaria: el Paisaje Cultural del Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO por el valor de los asentamientos, espacios ceremoniales y manifestaciones vinculadas a las poblaciones prehispánicas de la isla.

Importante antes de subir: actualmente la visita al Roque Nublo requiere reserva previa y el acceso se organiza mediante un sistema pensado para limitar la presión sobre uno de los espacios naturales más visitados de la isla. Conviene consultar las condiciones actualizadas antes de desplazarse.

Gáldar y Cueva Pintada: otra isla bajo nuestros pies

Después de recorrer costa, bosques y montañas, todavía queda una última capa por descubrir. En el norte, Gáldar fue la cabecera de uno de los antiguos reinos indígenas de Gran Canaria y conserva uno de los enclaves arqueológicos fundamentales para acercarse al pasado prehispánico de la isla: el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada.

La protagonista es una cueva excavada en roca volcánica cuyas paredes conservan motivos geométricos pintados. Pero alrededor de ella las excavaciones han sacado a la luz también restos de un importante asentamiento, permitiendo entender mucho mejor cómo se organizaba la vida en esta parte de la isla antes de la conquista castellana.

Es una parada especialmente interesante al final del recorrido porque añade otro contraste, esta vez temporal. Gran Canaria no cambia únicamente de paisaje: cada parte de la isla cuenta también una historia distinta.

Gran Canaria no es un solo viaje

Quizá por eso recorrer Gran Canaria tiene algo de viaje dentro del viaje. En una misma jornada puedes dejar atrás la costa, atravesar un barranco, conducir entre pinares y llegar a una cumbre desde la que el océano parece quedar muy lejos. Otro día el itinerario puede empezar en un barrio histórico y terminar en una playa. O entre cafetales y acabar frente al mar comiendo pescado fresco.

No se trata tanto de intentar verlo todo como de dejar que la isla vaya cambiando delante de ti. Cada carretera descubre una Gran Canaria ligeramente diferente. Y precisamente ahí está una de las mejores razones para volver.

Descubre más ideas para viajar a Gran Canaria en Volare

Que se conozca a las Islas Canarias como “Las Afortunadas” no es casualidad… Canarias tiene el mejor clima del mundo. Y no porque lo digamos nosotros, lo confirman numerosos estudios al respecto. Sobran razones para viajar a Canarias en invierno. Y si sueñas con pasar el invierno en la playa o a 24ºC, este post es para ti.

Somos Guacimara y Pedro, nacidos en Tenerife y a través de nuestro proyecto Tenerifelicidad hemos iniciado un viaje por el mundo en autocaravana, sin fecha de regreso, comenzándolo durante 6 meses por el archipiélago canario.

El clima de Canarias en invierno

Las Islas Canarias están situadas en un lugar clave en el mapa en el que los vientos alisios juegan un papel fundamental en la envidiable temperatura que tienen durante todo el año. La inversión térmica que los vientos alisios generan, impidiendo que se formen nubes, permiten que en el verano prácticamente no haya lluvias y que en invierno llueva una media de 3 días al mes.

Temperatura en invierno en Canarias

Este fenómeno natural mantiene todo el año unas temperaturas muy suaves; en invierno, la temperatura media en las islas Canarias es de 20-21 grados y las lluvias son muy escasas.

Este clima ideal, junto a los días de sol, el olor del mar, sus infinitos recursos naturales y la diversidad de sus paisajes convierte a las islas en un paraíso todo el año, pero especialmente en invierno.

¿Se puede bañarse en Canarias en invierno?

Si! Aunque en invierno, especialmente entre enero y abril, el agua del mar está más fría, su temperatura no baja nunca de los 19 grados. Así que si te gusta nadar todo el año, en las islas Canarias encontrarás playas espectaculares y tranquilas para darte un chapuzón en cualquier momento. Las playas donde el agua suele estar más caliente se concentran en El Hierro y en La Gomera.

playa francesca la graciosa

4 razones para viajar a Canarias en invierno

En Canarias, en invierno, el sol es protagonista

De hecho, también se le conoce como “las islas de la eterna primavera”. En pocos lugares en el mundo se puede disfrutar de una temperatura media de entre 20 y 22°C en invierno y una probabilidad de lluvia baja.

Estas condiciones permiten hacer turismo de una forma excepcional, disfrutando, sobre todo, al aire libre de una naturaleza volcánica única y salvaje.

casa canarias blanca

Viajar ligero de equipaje

Uno de los mayores inconvenientes de los viajes en invierno es el equipaje. Sin embargo, a Canarias puedes viajar ligero porque no vas a necesitar bufandas, ni grandes abrigos.

Entonces, ¿en Canarias no existe el frío? Claro que sí. A pesar de contar con un clima muy suave, algunas de las islas son muy altas y con un gran desnivel, como Tenerife, que además cuenta con el pico más alto de España.
Ello implica que en poco más de media hora podemos pasar de estar en bañador en la playa a un paisaje que puede estar nevado en el Parque Nacional del Teide, por ejemplo.

teide tenerife

Los microclimas son parte de la identidad de las islas. Por eso, viajar ligero en invierno es posible si vienes a Canarias. Pero nunca está de más meter en la mochila un abrigo, sobre todo, si tienes en mente disfrutar de la montaña.

Un paraíso para los amantes de los deportes al aire libre

Gracias a sus condiciones climáticas, en Canarias se puede practicar todo tipo de deportes al aire libre durante todo el año: surf, windsurf, snorkel, submarinismo, senderismo, ciclismo…

surf canarias

Si te apasiona el contacto con la naturaleza, estas islas son tu destino. Las temperaturas suaves permiten disfrutar de cualquier actividad y las características de las islas, de origen volcánico, ofrecen lugares, paisajes y entornos en los que disfrutar de tu deporte favorito al aire libre se convierte en una experiencia inolvidable.

Renovarte, recargarte de energía y buenas vibras

Unas vacaciones o una escapada a Canarias, en invierno significa relax.

Parte del carácter de los canarios ha sido forjado a base del calorcito de la tierra. Y si algo nos identifica es que aquí vivimos diferente, más despacito. Y adaptarte será muy fácil…

Experiencias inolvidables en un invierno en Canarias:

Es tiempo de surf en Fuerteventura

fuerteventura surf

Los amantes del surf no necesitan esperar al verano para poder disfrutar de la magia de surcar una ola. En Fuerteventura, el invierno también es tiempo de surf.

Bucear en El Hierro

La isla del meridiano puede presumir de contar con uno de los mejores fondos marinos del mundo. Un invierno bajo sus aguas no lo olvidarás jamás.

Ver el Teide nevado desde la playa en Tenerife

Es una de las estampas más bonitas del invierno, ya que suele nevar en El Teide. Y el pico más alto del país, situado en el centro de la isla, es visible desde algunas playas de la isla…

Ver el tercer volcán activo más grande del mundo, nevado, desde la playa a 24ºC, es una experiencia única.

Lanzarote, entre lava y playas de aguas turquesa

Lanzarote es una de las islas con menor altitud y en la que menos variaciones de temperatura hay a lo largo del año. Unos días de relax entre el contraste de sus paisajes de fuego y volcanes y sus paradisíacas playas turquesas de arena blanca, es sinónimo de un invierno mágico.

La Palma, Reserva de la Biosfera

Es una de las islas con mayor desnivel del mundo; eso hace que, si bien no cuenta con playas paradisíacas en calma, como Lanzarote, y sus playas son mucho más salvajes, sí permite disfrutar de lugares únicos… Un ejemplo es El Roque de los Muchachos; o fenómenos que te cortan la respiración, como presenciar el mar de nubes, creado como consecuencia del encuentro entre los vientos alisios y la altitud de la isla.

Roque de los Muchachos La Palma
Roque de los Muchachos

La Gomera, playas salvajes y bosques de cuento

Las playas salvajes alejadas del turismo de masas son uno de los tesoros de La Gomera, que junto a sus bosques de laurisilva que parecen sacados de un cuento de hadas, te regalarán una experiencia inolvidable en invierno.

la gomera canarias

Gran Canaria, la isla de los contrastes

Gran Canaria tiene un poquito de cada isla: playas paradisíacas de arena blanca, paisajes volcánicos, altitud, desierto y dunas, bosques, playas salvajes y pueblos con encanto.

Cada una de las Islas Canarias es única y diferente a las demás. Pero si no logras decidirte por una en concreto, Gran Canaria tiene un poquito de la magia de todas las demás.

gran canaria playa

Viajar a Canarias en invierno: una experiencia inolvidable

Sobran motivos y razones, pero como dice la canción de Bizarrap y Quevedo, no lo pienses más y este invierno “vente pa´ Canarias, sin el equipaje, sin fecha de vuelta…”.

Si estás planeando unas vacaciones inolvidables en el paraíso canario, estás en el lugar adecuado; aquí te mostraremos los tesoros ocultos que hacen que, concretamente la isla de Gran Canaria, sea un destino único y apasionante. Desde playas de ensueño hasta majestuosas montañas, esta isla tiene algo para todos los gustos.

Somos Guacimara y Pedro, nacidos en Tenerife y a través de nuestro proyecto Tenerifelicidad hemos iniciado un viaje por el mundo en autocaravana, sin fecha de regreso, comenzando durante 6 meses por el archipiélago canario.

¿Listo para embarcarte en una aventura por Gran Canaria? ¡Vamos a descubrir qué ver en tus vacaciones en esta isla!

¿Qué hacer en Gran Canaria de vacaciones?

Si estás ansioso por explorar esta increíble isla, tienes un montón de opciones emocionantes. Desde la capital, Las Palmas de Gran Canaria, hasta los puntos más al sur y al norte, cada rincón tiene su propia historia y belleza única.

Las Palmas de Gran Canaria y sus alrededores

En la ciudad de Las Palmas hay mucho que ver, pero si tienes el tiempo limitado, estas son las visitas obligadas:

Playa de las Canteras

Considerada una de las mejores playas urbanas de Europa y la preferida, sin duda, de los vecinos de la ciudad.

Vegueta

En este pequeño barrio de la capital nació Las Palmas de Gran Canaria y es ideal para descubrir la cultura y disfrutar del ocio. Durante tu paseo por Vegueta, resulta interesante una visita a la Casa de Colón si quieres sumergirte en la historia y el arte de Canarias y sus relaciones con América. 

la vegueta las palmas

¿Qué ver en Gran Canaria Norte?

Cada uno de estos pueblos en el norte de Gran Canaria posee una identidad propia y un encanto singular. Sin importar si buscas relajación, exploración histórica o simplemente sumergirte en la belleza natural:

Teror

Un rincón de profunda relevancia religiosa, Teror alberga la Basílica de Nuestra Señora del Pino, un lugar de peregrinación para los católicos y hogar de la patrona de Gran Canaria. Pero la historia no es lo único que abunda en Teror; su casco histórico se despliega con casas de balcones de madera y calles empedradas que te hacen sentir que estás explorando el pasado.

Nuestra Señora del Pino  Teror

Arucas

Ubicado en las laderas de una colina, Arucas es un encantador pueblo que no puedes dejar de visitar.

Su joya arquitectónica es la imponente Parroquia de San Juan Bautista, un ejemplo deslumbrante de arquitectura neogótica. Además, el pueblo es renombrado por su producción de ron de calidad y por sus casas señoriales, como la Casa-Museo Manrique de Lara, que te sumergirá en la historia local.

Simplemente pasear por sus calles, entre edificios de estilo colonial que narran su historia a través de su arquitectura, es una experiencia única. 

Firgas

Apodado como «El Balcón de la Costa», Firgas cuenta con vistas panorámicas de ensueño desde su ubicación en lo alto de una colina. No solo te deslumbrará con su paisaje, sino que también es famoso por su agua mineral, un tesoro embotellado que se distribuye por todo el archipiélago. Además, el Parque de La Constitución, adornado con una espectacular fuente de agua, te invita a relajarte y disfrutar del entorno.

Agaete

agaete gran canaria

No te puedes perder uno de los cascos más bonitos del norte de la isla, coronado por un imponente pinar en la cumbre y bañado por el Atlántico. Aquí se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Gran Canaria, la necrópolis de Maipés. 

Y para coronar esta visita, un paseo por el Puerto de las Nieves. Este pueblo marinero de casitas blancas y azules es un lugar muy popular de la isla para degustar un buen pescado.

¿Qué ver en Gran Canaria Sur?

Pero si lo que estás buscando son hermosas playas, tener un clima cálido durante todo el viaje y poder disfrutar de las mejores actividades acuáticas, el sur de Gran Canaria es la mejor opción:

Dunas de Maspalomas

Uno de los iconos de Gran Canaria. Y un espacio natural que sí o sí debes conocer si visitas Gran Canaria. Una reserva natural especial que alberga una enorme variedad de ecosistemas y cuenta con un campo de dunas vivas, un bosque de palmeras, una laguna salobre y una preciosa playa. 

Si tuviéramos que definirlo en pocas palabras, es algo así como una mezcla entre desierto y oasis que se te quedará para siempre grabado en la retina.

dunas de maspalomas

Puerto de Mogán

Es un bonito pueblo marinero que conserva su esencia tradicional y en el que sus casas blancas contrastan con los colores de las flores de sus jardines.

El Puerto de Mogán cuenta con una pequeña playa de aguas muy tranquilas de color turquesa a las que es casi imposible resistirse. Es por ello que resulta un lugar ideal para los que buscan relax o viajan con niños.  

Los mejores parques naturales en Gran Canaria

Roque Nublo

El Roque Nublo es, sin duda, el mayor icono de Gran Canaria. Se trata de un monumento natural situado en el centro de la isla y considerado una de las peñas más grandes del mundo; 80 metros se elevan desde su base. 

roque nublo gran canaria

Pero para los isleños es mucho más, este era un lugar de culto para los aborígenes, un lugar mágico.

Desde 1987, todo su entorno fue declarado Espacio Natural Protegido. Es tan impresionante, que desde la propia carretera sentirás que te encuentras en medio del escenario de una película. 

Parque Natural de Tamadaba

Declarado también Reserva de la Biosfera, es uno de los espacios más vírgenes y mágicos de Gran Canaria y se extiende desde la cumbre de la isla hasta la costa.

En tu recorrido por el parque, te esperan imponentes bosques de pino canario, mágicos e impresionantes acantilados marinos con forma de cola de dragón y playas vírgenes…

Es muy difícil describir la belleza que alberga el Tamadaba, simplemente, tienes que descubrirla. 

Dónde ver los mejores atardeceres en Gran Canaria

Aquí te dejamos cuatro recomendaciones para disfrutar de los mejores atardeceres de Gran Canaria:

Playa de Amadores

Esta playa en la costa suroeste ofrece vistas despejadas del océano, eso la convierte en un lugar perfecto para presenciar el sol descendiendo en el horizonte. Los colores del cielo se reflejan en el agua al atardecer, creando un espectáculo visual impresionante.

playa de amadores gran canaria

Mirador de las Coloradas

Ubicado en Las Palmas de Gran Canaria, este mirador ofrece una vista panorámica hacia el oeste, donde el sol se oculta detrás del océano. La combinación de las luces de la ciudad y el cielo pintado de colores al atardecer es realmente espectacular.

Acantilados de Agaete

En la costa noroeste, los acantilados de Agaete brindan una vista impresionante de la puesta de sol sobre el océano Atlántico. El contraste entre las formaciones rocosas y los colores del atardecer crea una escena cautivadora.

acantilados agaete

Paseo de San Cristóbal

Mientras el sol se hunde en el mar, en este paseo marítimo de Las Palmas de Gran Canaria podrás disfrutar de la serenidad de las olas y los tonos cálidos del cielo.

¿Te has quedado con ganas de conocer más sobre las Islas Canarias? Échale un vistazo a nuestros artículos sobre Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote!

¿Buscas un destino con playas magníficas, montañas que explorar, museos y pueblos con encanto y restaurantes gourmet, todo a pocos kilómetros? Gran Canaria, la tercera isla más grande del archipiélago canario, es el destino perfecto para ti. Una isla fascinante y exuberante que goza de un clima ideal durante todo el año y ofrece un paisaje tan variado e impresionante que uno se siente como si hubiera aterrizado en otro hemisferio.

Si los 230 kilómetros de costa de Gran Canaria ofrecen playas para todos los gustos, desde las espectaculares dunas doradas de Maspalomas hasta la salvaje y virgen playa de Veneguera, pasando por calas de arena negra como playa Taurito, perfecta para practicar snorkel, o los populares puntos de surf como playa Puerto Rico y Pozo Izquierdo, el espectáculo continúa entre las montañas volcánicas de la isla. En el interior, encontrarás paisajes mágicos para fotografiar a cada paso, senderos más o menos intransitables para alegría de los amantes del senderismo y pueblos con encanto donde detenerte para hacer una parada gastronómica mientras admiras el fabuloso entorno natural.

Puedes comenzar tu exploración de Gran Canaria desde Las Palmas de Gran Canaria, la ciudad más grande de las Islas Canarias, y en particular desde el barrio colonial de Vegueta, el corazón histórico y cultural de la capital. La hermosa playa de Las Canteras, los museos, los monumentos, la buena comida, las tiendas y la vida nocturna te pondrán difícil abandonar la ciudad, pero los demás destinos turísticos de la isla te están esperando. Además de Maspalomas, un mundo aparte con su parque natural y su inmensa playa, no puede faltar una parada en Agaete, los parques naturales de Tamadaba y Doramas, el encantador pueblecito pesquero de Puerto de Mogán, apodado la Venecia de Gran Canaria por sus canales, el Parque Rural de Nublo y el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada. Por supuesto, la historia no termina aquí, pero hay tantas razones para visitar Gran Canaria que visitarla una segunda, tercera o cuarta vez será un placer.

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