Si buscas un paisaje diferente a todo lo que hayas visto con anterioridad, la Cueva El Soplao te transportará a un mundo de fantasía. Enclavada en la Sierra del Escudo, entre los municipios de Valdáliga y Rionansa, se trata de una una cavidad única en todo el mundo. Es curioso como, en ocasiones, los mejores tesoros se en encuentran por casualidad. Es el caso de estas espectaculares cuevas, descubiertas accidentalmente a principios del siglo XX.
Formadas por singulares piezas cristalinas, da la sensación de que pudiésemos hacer música con ellas. Si cerramos los ojos el eco del tintineo se extiende más allá de sus estalactitas, en un goteo incesante de agua fresca. Y es que la naturaleza sabe modelar algo tan sencillo como la piedra y el agua de un modo asombroso. Adéntrate sin miedo en la galería, y admira su peculiar belleza.
Prao El Collao, s/n. Celis/Rionansa
¿Eres de los que prefieren disfrutar del paisaje a vista de pájaro? Si quieres deleitarte con las mejores vistas que puedas imaginar, asómate a uno de lo balcones más bellos del planeta. El teleférico de Fuente Dé nos ofrece una subida de 753 metros: un inolvidable paseo entre dos mundos, enmarcado en los alucinantes Picos de Europa.
Al llegar a lo más alto encontrarás un mirador y una agradable cafetería en la que tomar algo mientras disfrutas del paisaje. También podrás hacer algunas rutas a pie por la cordillera, o preparar un picnic con la familia en un marco sin igual, respirando aire puro y disfrutando de la naturaleza en todo su esplendor. Prepárate para un maravilloso ascenso a las puertas del cielo.
Barrio de Fuente Dé, s/n. Camaleño
Si estás cansado de playas atestadas de gente y ruido, con poco espacio para relajarse, probablemente estés buscando un paraje similar a la Playa de Merón. Situada en el ya hermoso de por sí municipio de San Vicente de la Barquera, esta playa destaca por ser una de las más extensas de Cantabria. Con una longitud cercana a los 4 kilómetros, de arenas finísimas y blancas, hará que te olvides del estrés, y que comprendas el verdadero significado de la palabra “vacaciones”.
Camina por la orilla hasta olvidar la extensión de tus pasos. Y si eres aficionado al surf, aprovecha las olas, pues es zona de corrientes de viento. Al fondo podrás contemplar el paisaje natural de montañas. Amplia, muy limpia y, en definitiva, el lugar ideal para relajarse durante todo el día. No querrás que acabe nunca.
(San Vicente de la Barquera)
Situada en la ciudad de Santander, posee más de mil motivos que la convierten en una de las visitas obligatorias. Su forma afilada, como queriendo escaparse del terreno, concuerda a la perfección con el hecho histórico, ya que fue un regalo de la ciudad al rey Alfonso XIII. Tiene todo lo que necesitas para pasar un día de ensueño: parques, jardines, playas, preciosas vistas de la bahía, y un minizoo gratuito en el que te toparás con pingüinos y nutrias.
Para pasear solo, en pareja, o con toda la familia; pero eso sí, sin prisas. Imposible no destacar el espectacular Palacio de la Magdalena, inaugurado en 1912, y de influencias inglesas. Cultura, ocio y naturaleza. ¿Quieres más? Pues hay más.
(Santander)