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El de Saint-Raymond es un museo y yacimiento arqueológico que ocupa un antiguo colegio universitario construido en 1523. Situado justo enfrente de la Basílica de San Sernín, el acceso al museo se realiza a través de un pequeño jardín. Solo quienes logren atravesar su sendero sin sucumbir a la tentación de la paz de sus bancos o de su pequeña cafetería con encanto podrán acceder al museo. En la entrada, el visitante debe decidir si sube o si baja las escaleras.

Arriba, en el segundo piso, se exhiben objetos antiguos que fueron encontrados en Toulouse y en sus alrededores. Unos hallazgos que han permitido reconstruir la identidad de la región. Un piso más abajo, nos sentiremos observados por las numerosas esculturas de héroes, grandes personajes o emperadores allí presentes. En el sótano, todo aquel que no le tenga miedo a la oscuridad descubrirá un yacimiento arqueológico: una parte del cementerio de San Sernín y un horno de cal en medio de las tumbas. Más allá, sarcófagos y una galería de epigrafías completan la visita.

¿Te parece lúgubre este museo? ¡Qué va! Tiene un montón de flow. Para lograr que los visitantes caigan rendidos ante el encanto de lo antiguo, el museo de Saint-Raymond no ha dudado en innovar y desinhibirse. En primer lugar, ha añadido a su escenografía actividades lúdicas, herramientas digitales, vídeos y representaciones en 3D para reconstruir las colecciones, rediseñar las obras y redescubrir la historia de la ciudad. Además, el equipo del museo tampoco ha dudado en revolucionar la organización de visitas guiadas. Por 6 EUR, el público puede asistir a la visita especial para cotillas y descubrir los pequeños secretos y anécdotas que rodean a los políticos romanos cuyas cabezas esculpidas se representan en el museo. Por 3 EUR adicionales al precio de la entrada, el visitante también puede inscribirse en la visita para aquellos que odian los museos. ¡Menudo desafío! Y menudo puntazo…

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En cuanto a las exposiciones temporales y a la organización de eventos, el museo de Saint-Raymond también intenta romper moldes. Así, su oferta va desde una exposición que podría considerarse de interés nacional («Rituales griegos, una experiencia sensible», desde el 24 de noviembre) al festival de última moda en la encrucijada de las artes de Jardins Synthétiques. También esperamos con impaciencia la llegada de San Valentín para la velada del terror. Pero, hasta que llegue esa fecha, el museo Saint-Raymond sin duda ya nos habrá sorprendido de otras miles de formas más.

¿Te apetece descubrir el patrimonio de Toulouse? Casi siempre escondidos detrás de imponentes portalones en el centro de la ciudad, los palacetes son una hermosa muestra de los tesoros ocultos de Toulouse. ¿Te gustaría conocer algunos?

Palacete de Bernuy: testigo del comercio de pastel

En la actualidad, el edificio de este hermoso palacete se ha reconvertido en un centro educativo. Desde el siglo XIX, el Palacete de Bernuy alberga el instituto Pierre de Fermat. Sin embargo, este palacete es célebre por muchos otros motivos. Fue el primer gran palacete del pastel en Toulouse, construido a principios del siglo XVI por Jean de Bernuy, un rico mercader de pastel. ¡Incluso el rey de Francia fue uno de sus huéspedes en 1553! Convertido en capitoul, es decir, en administrador de la ciudad, Jean De Bernuy mandó construir una de las torres capitulares más altas de la ciudad. Se puede admirar desde la calle Gambetta, donde se sitúa este palacete, aunque las vistas son todavía mejores desde sus dos magníficos patios interiores.

Palacete du Vieux-Raisin: monumento histórico

He aquí otro palacete de un capitoul que nada tiene que envidiar al anterior: el Palacete du Vieux-Raisin, construido en el siglo XV, se sitúa a un paso de la Place des Carmes, en el n.º 36 de la calle Languedoc. ¿No te habías fijado nunca? Es normal… porque se esconde detrás de una bonita muralla de ladrillo rojo. Sin embargo, a través de ella se puede entrever la enorme belleza arquitectónica del lugar, clasificado como monumento histórico desde 1887. En ocasiones, con un poco de suerte, los visitantes encuentran entreabierto el portalón y pueden acceder al patio. De este modo, es posible apreciar la decoración de las fachadas y el enmarcado de las ventanas. Además, merece la pena fijarse en las escaleras de caracol de madera situadas al fondo del patio a mano izquierda. Pero, ¡shhhh! ¡Es un secreto!

Palacete Dumay: de palacete a museo

Construido en 1585 por orden del médico Antoine Dumay, este palacete que lleva su nombre es un poco más sobrio que el anterior. Situado muy cerca del Capitolio, en la dirección 7 Rue du May, este antiguo palacete alberga hoy en día el Museo de la Antigua Toulouse. Varias de las salas de exposición están dedicadas a las instituciones y los artistas de Toulouse, la vida local y las tradiciones populares. ¡No te lo pierdas! Además, el visitante puede pasear bajo las arcadas del patio o a la sombra de sus árboles, así como admirar las fachadas, la torre rectangular, las puntas de mármol o el lema que preside el dintel.

Palacete d’Ulmo: el hermoso fruto de la corrupción

Es en el barrio de Saint-Étienne, en una de las calles más bonitas de Toulouse (rue Ninau), donde se erige el Palacete d’Ulmo. Jean d’Ulmo, abogado general del Parlamento de Toulouse, lo mandó construir en 1526 durante sus (breves) días de gloria. Para resumir en pocas palabras su historia, digamos que el palacete se financió a través de actividades fraudulentas. Sin embargo, esto no le resta ni un ápice de esplendor. El palacete se articula en torno a un patio de honor arbolado y se compone de una mezcla armoniosa de materiales, medallones con bustos, lemas grabados y rosas al estilo antiguo. ¡Lástima que todo esté tan escondido!

¿Te gustaría visitar estos lugares ocultos? ¿Atravesar sus puertas para adentrarte en su historia? Participa en las visitas organizadas por la Oficina de Turismo de Toulouse o el organismo Pays d’Oc. ¡Una oportunidad histórica!

Porque el aperitivo es un modo de vida en Toulouse y el vino se considera sagrado en Francia, he aquí una pequeña selección de los lugares donde estas dos costumbres confluyen con esmero y hospitalidad. En la «ciudad rosa», las vinotecas brotan como las setas. Por eso, hemos elegido tres establecimientos que reúnen todos los requisitos necesarios para pasar un buen rato.

El ilustre

Nada más entrar en Au Père Louis, el visitante tiene la sensación de haber retrocedido en el tiempo. Acabados de carpintería, zinc, lámparas de araña, piano mecánico… Esta vinoteca situada en la calle Tourneurs ha sobrevivido al siglo XX sin perder ni un ápice de su autenticidad ni de su esplendor. Gracias a su arquitectura única y a sus antiguas vistas de Toulouse pintadas en la pared, el establecimiento ha sido declarado monumento histórico. Desde hace casi 130 años (abrió sus puertan en 1889 para ser exactos), los clientes disfrutan de un trago en la barra en un ambiente distendido. Aquí, las sillas no existen. Tan solo unos cuantos barriles antiguos que hacen de mesas altas y unos cuantos sitios en la terraza. Se trata del lugar perfecto para tomarse un aperitivo de otra época, una copa de vino de calidad. Seco, dulce, cocido… ¡hay para todos los gustos! Los más curiosos optarán por el aperitivo de la casa: un vino aromatizado con corteza de quina y acompañado —por qué no— de una ración de embutido. A mediodía, Au Père Louis se convierte también en restaurante. Sin embargo, lo más divertido es visitarlo al caer la noche para pedir algo en la barra y mezclarse con los clientes habituales. Para una velada inolvidable.

El campeón del mundo

¿Te apetece disfrutar del sitio de moda del momento? Si es así, no dudes en visitar las instalaciones del campeón de Toulouse: N°5 WINE BAR. En junio de 2017, este establecimiento recibió la distinción de mejor vinoteca del mundo por «The World of Fine Wine», una de las revistas especializadas más importantes. Un reconocimiento bien merecido: Thomas Cabrol, su sumiller, propone al cliente una carta de vinos compuesta por 2500 referencias de 20 países distintos. El protagonismo recae en todo tipo de caldos, desde el sudoeste de Francia hasta países extranjeros como Tasmania, Italia o Croacia. Por supuesto, es el lugar perfecto para degustar añadas antiguas y los vinos «grand cru»: Romanée Conti o Pétrus son dos de los más conocidos. Thomas te presentará cada vino con un conocimiento profundo y experimentado. ¿Todavía no te has decidido? Quizás lo hagas si te contamos que es muy habitual que acudan chefs invitados para celebrar veladas de maridaje gastronómico que se llenan hasta la bandera. Tras realizar el pedido en la barra, es posible degustar unos platos deliciosos en el piso superior o en la bodega abovedada, todos ellos regados con los vinos más apropiados de entre la selección que ofrecen los cinco dispensadores Enomatic. Y recuerda, ¡es autoservicio!

El recién llegado

Aquí no esperes encontrar un cuervo posado sobre un árbol como en la fábula de La Fontaine, pero sí un poco de queso para acompañar el vino: te damos la bienvenida a Maître Renard. La última vinoteca en abrir sus puertas en Toulouse lo ha hecho en un emplazamiento ilustre y no ha tardado mucho en hacerse un nombre. De hecho, ¡suele estar abarrotada! La culpa es de Bastien Vayssière, quien ha fundado este local bajo un compromiso de calidad y hospitalidad. De distribución alargada, con un ligero toque retro, un suelo envejecido, pequeñas mesas altas y una barra de zinc coronada por una cristalera… el local da la sensación de ser un poco estrecho, si bien esto facilita los debates y las reuniones. En las paredes también se hace un gracioso guiño a las fábulas de La Fontaine. En cuanto al vino, una carta para cada color y, en cada región vitícola, una selección minuciosa de algunas botellas y de una copa. Como acompañamiento, se pueden pedir platos para compartir que huelen y saben a la región. Al igual que los vinos, Bastien ha seleccionado todos sus productos con esmero y exigencia. Un método que, sin duda, tiene mucho que ver con el arrollador éxito de la vinoteca Maître Renard. Además, ¡se puede cenar desde las 18:00 h hasta medianoche!

El pabellón de Víctor Hugo, inaugurado en 1892, alberga el mayor y más célebre mercado de Toulouse. En la actualidad cuenta con un centenar de comerciantes de reconocida reputación, restaurantes acogedores y veladas festivas.

Los comerciantes

Son muchos los que sueñan con tener un puesto en el mercado de Víctor Hugo. Pero hay que vender productos que estén a la altura de la reputación del lugar. Alrededor del pabellón, encontramos a los tradicionales vendedores de frutas y verduras e incluso de flores. Y una vez en el interior, son los codiciados tolosanos quienes se expresan: los foies gras de Samaran, las carnes curadas de Marty, los pescados de Bellocq. Y luego, están los nuevos: las coles de Eléonore, los patos de Papaix Et Fils, los entrecots de Chez Nico… En cualquier caso, es un verdadero placer hacer sus compras gourmet entre semana y encontrarse el domingo a mediodía, entre amigos o en familia, ante el mostrador de Chai Vincent, donde compartimos una copa antes de subir a comer a los restaurantes.

Los restaurantes

En la primera planta, encontramos los restaurantes situados uno tras otro y podemos elegir el que más nos guste mientras paseamos por el corredor. Son cinco en total. Todos tienes algunas mesas en la terraza con vistas al barrio Víctor Hugo. Normalmente, deben servir los productos comprados en el mercado, pero venimos más aquí por el ambiente familiar, típicamente tolosano y acogedor, que por las joyas de la gastronomía. Aunque también se degustan especialidades de la región: ensaladas gersoises, foie gras, magret, pies de cerdo y hermosos trozos de carne, especialmente en Louchebem. A un precio muy razonable. Por eso, no es ninguna casualidad que los domingos, sobre las 14:00, nos crucemos con familias numerosas, grupos de amigos o equipos de rugby. Se ha convertido en una auténtica tradición.

Las veladas

A punto de convertirse en otra tradición de la Ciudad Rosa, las veladas de Víctor Hugo atraen a mucha gente. Se organizan cuatro veces al año, desde las 18:30 hasta las 22:30, para congregar a los clientes y comerciantes y disfrutar de una velada de charlas entre gourmets. Por ello, son más de 4000 las personas que vienen a probar las bandejas de charcutería, beber algunas copas de vino tinto y escuchar a las bandas encargadas de la animación musical. Una velada de felices noctámbulos más que de delicados gourmets. ¿Pero, quién podría quejarse?

Toulouse es una de las ciudades pioneras de Francia en cuanto a arte callejero. Grafitis, pinturas vándalas y obras monumentales dan color a paredes y barrios, convirtiéndose hoy en día en una atracción turística. Una pequeña visita.

Un paseo con la Oficina de Turismo

Desde hace unos meses, la Oficina de Turismo de Toulouse ofrece un paseo original: descubrir artistas y ver obras de arte callejero. Desde el primer arte fresco colectivo permitido en el jardín de Embarthe hasta la obra con mucho realismo del artista alemán ECB en Empalot, un guía de la Oficina y Philippe, un artista local, nos hacen viajar durante dos horas, a pie y en autobús, para descubrir pequeñas muestras valiosas del arte callejero de Toulouse, a un precio de 15 €.

Los obras principales

La visita comienza en el distrito Arnaud Bernard, en los orígenes del arte callejero. Después del jardín de Embarthe, pasamos por la calle Gramat, donde las fachadas poseen un estilo libre de expresión desde el año 2000. Este año, se ha reinventado a sí misma con colores y pinceles de artistas latinos como parte del festival Latino Graff. En el mismo distrito, los principales artistas de Toulouse, Soone, Tilt, 2Pon, Tober, Siker, Ceet y Der se reunieron en el 2017 para compartir una obra colectiva colocada en la fachada de un edificio. Después, abordamos el autobús para ir a la calle Cazeneuve, en la que los artistas europeos utilizaron diferentes estilos en la pared exterior de la estación. Tomamos de nuevo el autobús para observar las obras desde la carretera: las obras que decoran la fachada temporal que esconden las obras del distrito de Matabiau, los retratos femeninos de Aryz, al nivel del Puente de las Señoritas (Pont des Demoiselles), los Gouzous de JACE, al borde del Canal du Midi, el muro predominantemente amarillo de Réso en Saouzelong, el asociado del corazón callejero Maye y Mondé en Saint-Michel para terminar con el ECB en Empalot. Sin embargo, no visitamos las obras del corazón de la ciudad, como la de Miss Van, calle del Pont de Tounis, Amandine Urrutary y Nicolas Barrome en la calle Saint-Ursule o Der, cerca de la calle Alsace Lorraine. Depende de usted ir a descubrirlos…

Los lugares y los festivales

Estas pinturas también marcan los aspectos más destacados de los festivales dedicados al arte callejero en Toulouse: Latino Graff, el festival Whoops o Rose Béton. Organizados por el Ayuntamiento de Toulouse o por asociaciones, estos festivales marcan el programa cultural anual de la ciudad. Al igual que el Festival Open Summer y el Mister Freeze, la cita ineludible es la del espacio 50cinq que se llevará a cabo en junio y septiembre. Desde la calle, el arte callejero también se ha trasladado a galerías y agencias como la de Ciudad de los Talentos para exhibir artistas en eventos y exposiciones. En cuanto a los lugares más atípicos, a veces son colocados en sitios como la avenida Estados Unidos, o en lugares de más estilo, como en las habitaciones del Hotel de Bellas Artes. Todos, en cualquier caso, se encuentran inmersos en esta tendencia y artistas de creciente popularidad, que le permiten a la ciudad convertir este movimiento artístico en un nuevo activo turístico.

Durante el mes de diciembre Toulouse se viste con bonitas luces y mucha decoración. La ciudad se sumerge así en una atmósfera particular y feérica, apoyada por el gran mercado de Navidad y por muchos otros más pequeños.

El mercado de Navidad du Capitole

A finales de noviembre las alamedas de la Plaza du Capitole se ven rodeadas por numerosas casetas de un color blanco inmaculado. Es el mercadillo de Navidad oficial del Ayuntamiento de Toulouse, ¡el que embelesa un poquito más cada año a los tolosanos! Resulta fácil encontrar regalos gracias a los puestos de decoración, joyas, juegos, juguetes y ropa. También se pueden comprar alimentos: dulces, charcutería, queso… Pero lo que más gusta, sobre todo, es degustar el aligot con un buen vino caliente… antes de aventurarse hasta el corazón de la plaza: ¡con un poco de suerte encontrarás a Papá Noél y podrás hacerte una foto!

El mercado alternativo y solidario

Si lo que buscas es un periodo navideño más comprometido, el Ayuntamiento de Toulouse organiza también un mercado Navideño artesanal y solidario en la alameda Jules Guesde. A partir del 9 de diciembre se pueden realizar compras a artesanos y asociaciones, así como disfrutar de numerosas animaciones. Talleres de creación, espectáculos feéricos para los niños, cuentos, maquillaje, fanfarrias o representaciones artísticas: hay actividades para los más pequeños y para los más grandes… y, sobre todo, ¡dan sentido a la Navidad!

El mercado de los creadores

Toulouse alberga durante el mes de diciembre un cierto número de eventos independientes que ponen en valor la creación artesanal y local. Algunos pequeños espacios y plazas repartidos por toda la ciudad acogen mercados de artistas y creadores. Los días 9 y 10 de diciembre tienes una cita, por ejemplo, en un nuevo punto creativo: l’Atelier Brooklyn, ¡dedicado al mercado Etsy Made in France! Al mismo tiempo, la Plaza des Carmes acoge el tradicional mercado invernal de creadores de Cré’art31 y la Plaza Saint Pierre acoge la 4a edición Navideña de creadores, organizada por la asociación Fait Main 31. Del 8 al 22 de diciembre podrás calentarte con el Noël En Wax, en el Salon Marvejol, con su atmósfera afro-tropical que nos inspira a buscar regalos coloridos. Para terminar, todos los fines de semana de diciembre, la CREATIVE PINK instala sus puestos en la Daurade. ¡Pero no se termina aquí!

Así que este año las Navidades se celebran en Toulouse, ¿verdad?

¿Habías oído hablar de esos pequeños teatros de barrio de Toulouse que programan espectáculos de calidad representados por compañías locales para los vecinos? Los teatros de Grand Rond, Pont Neuf, Pavé o Fil à Plomb son tan solo algunos ejemplos. ¡Ve a conocerlos!

Théâtre du Grand-Rond: aperitivos-concierto, público joven y creaciones locales

La misión de este teatrito es difundir formaciones musicales y espectáculos de compañías emergentes de la región y, para ello, aplican una doble fórmula: a las 19.00 hay aperitivos-concierto con aportación voluntaria, que acaban a las 21.00 y dan paso al espectáculo de la sala grande. Un exigente comité de selección se ocupa de la programación, aliándose con un club de espectadores apasionados con los que comparten un mismo objetivo cultural. En el Théâtre du Grand Rond, hay para los jóvenes y para los no tan jóvenes y, gracias a su iniciativa de entradas solidarias, que se pueden adquirir para otras personas o solicitar cuando el presupuesto no llega, también hay para todos los bolsillos. Risas y emociones, en un registro siempre inteligente.

Théâtre du Pont Neuf, creación y residencia

Un lugar, varias compañías: en eso se basa este pequeño teatro. El Théâtre du Pont Neuf (TPN para los amigos) está en constante efervescencia, pero bien asentado a pesar de la inestabilidad. Este teatro del barrio de Saint Cyprien está impulsado por compañías locales federadas que se encargan de la coordinación artística del proyecto. Éste se centra en la residencia de artistas y en la creación original. Abre al público durante festivales, representaciones especiales y talleres en los que uno se siente algo privilegiado de participar.

Théâtre du Pavé, formas contemporáneas y espectáculo vivo

Rumbo al barrio de Saint-Michel está el Théâtre du Pavé, un rinconcito cultural dirigido por el director teatral Francis Azéma. Este teatro ofrece las creaciones de la compañía residente, «Les vagabonds», espectáculos de compañías regionales e incluso pequeños conciertos de jazz. También recomendamos tomar algo en el ambigú algo antes de la representación o disfrutar de la terraza de verano bajo los farolillos.

Théâtre du Fil à Plomb: eclecticismo y cordialidad

Última parada: barrio de Arnaud Bernard. Escondido al fondo de un patio, el Théâtre du Fil à Plomb pasó por un lavado de cara en 2016. Se amplió, se aireó, y ahora es la punta de lanza de la cultura popular de calidad con una programación ecléctica, pero intensa, de comedia moderna, teatro clásico, sombras o monólogos: ¡a la altura de los tiempos que corren!

Carnets Pleins Feux: la unión de los pequeños espacios culturales

El Théâtre Le Fil à Plomb, el Théâtre du Grand Rond, el Théâtre du Pont Neuf, y el Théâtre du Pavé, así como el Théâtre de la Violette, Le Vent des signes, Le Hangar, el Théâtre du Chien Blanc, la Cave Poésie y el Bijou, es decir, un total de diez espacios culturales de Toulouse, se han asociado para crear los carnets Plein Feux. Se trata de un abono de 5 localidades que permite ir a ver espectáculos a todos esos lugares con una tarifa reducida (40 € el abono, es decir, 8 € la localidad). El objetivo es informar al público general de la abundancia y la diversidad de espectáculos y fomentar un teatro amable y cercano. ¡Un buen plan!

¿Es amante del senderismo? Entonces, esta noticia está hecha para usted. La Via Garona, gracias a sus 170 kilómetros entre Toulouse y Saint-Bertrand-de-Comminges, invita a los caminantes a descubrir la región, las orillas del río Garona y los cuarenta y un municipios por los que discurre el camino. Incluso será uno de los pioneros en recorrer la ruta, ya que acaba de ser inaugurada.

Inicio: Toulouse, al pie de la Basílica de San Sernín

Los caminantes experimentados saldrán para recorrer 170 kilómetros de senderos: 22 kilómetros al día durante, aproximadamente, una semana hasta llegar a la Catedral de Nuestra Señora de Saint-Bertrand-de-Comminges. En el camino descubrirán bonitos lugares: las ciudades de Muret, Carbonne, Rieux-Volvestre y Saint-Gaudens. Se cruzarán al menos con seis monumentos históricos, pero también con mercados, museos, grutas, vestigios y jardines… Saldrán a descubrir los grandes sauces, las garzas reales, las garcetas y la exuberante vegetación, conciliándose así con el río Garona. Por la noche, después de la caminata, podrán vivaquear, instalar su tienda o disfrutar de los alojamientos que van creándose poco a poco en los pueblos que constituyen las etapas, como Castillon-de-Saint-Martory (15 € la noche).

Otros destinos: según el estado de ánimo

El resto, los senderistas amateurs, se contentarán con recorrer un tramo del sendero en los alrededores de Toulouse. Ya que el camino es accesible a todos. Harán un alto en Cazères y llegarán a la base náutica para deleitarse con un pequeño crucero por el río (30 €). Harán un pícnic a orillas del río Garona o disfrutarán de una exquisita etapa en el camino: por qué no el Domaine de la Terrasse en Carbonne. Visitarán la Abadía de Bonnefont (3 € la visita guiada de miércoles a domingo de 14:00 a 18:00), su jardín de inspiración medieval, sus exposiciones… Y terminarán bajo la sombrilla en la terraza de un quiosco bebiendo un zumo natural o degustando una cerveza artesanal y local.

Pero atención: hay que prepararse

Senderistas experimentados o amateurs, prepárense también antes de comenzar. Para ello, visite la página web del Alto Garona: aquí obtendrá información sobre los itinerarios adecuados, las cosas que puede hacer y ver durante las etapas y los servicios de alojamiento y restauración que encontrará en el camino. Porque solo tiene que ponerse sus zapatos y consagrarse a la orilla del río. Una vez en el camino, siga los hitos, ellos le llevarán a buen puerto.

¿Te gusta deslizarte? ¿Adoras las sensaciones fuertes? Toulouse y sus alrededores cuentan con lugares dedicados a los deportes acuáticos, donde practicarlos resulta divertido y atípico. Canoa, wakeboard, barca, esquí acuático… Es cierto, aquí no hay ni mar ni olas, ¡pero sí muchas zonas acuáticas e ideas originales!

Wakeboard sobre el lago de Sesquières

De abril a octubre, Téléski Nautique de Sesquières abre sus puertas. Además, pone en funcionamiento un cable que remolca a los amantes de las sensaciones fuertes a 30 km/h a lo largo de un recorrido de 750 m con 1 roof, 1 A-frame, 4 kickers, 1 box, 1 flatbar, 1 dragon: los módulos, esparcidos por el lago, animan a los surfistas a realizar numerosas figuras. ¿Eres principiante? No te preocupes, también podrás hacer kneeboard (de rodillas sobre la tabla) o esquí acuático. Ven a deslizarte sobre el lago cualquier día de verano entre las 10:00 y las 21:00. ¡Son solo 19 €/hora y te prestan todo el equipo!

Esquí acuático en el Garona

¿Siempre has querido practicar esquí acuático en pleno centro de la ciudad? ¡Imagina que ahora en Toulouse es posible! Ski Club de la Péniche te espera a diario desde el mediodía hasta las 20:00 para que puedas patinar sobre el Garona. Arrastrado por una lancha a toda velocidad, pasarás el puente Nuevo y saludarás a los que pasean por la Dorada y a los que están de fiesta en la plaza de San Pedro. ¡Depende de ti no caer de bruces! Además de sesiones de esquí acuático (desde 32 €), el club también ofrece clases de iniciación al surf de remo, incluso en grupo, en la boya. Así que, ¿te lanzas al agua?

Canoa en el Ariège

Canoë Kayak Toulousain te lleva, todos los sábados por la mañana, a descubrir el patrimonio natural y cultural situado entre Lacroix-Falgarde y las puertas de Toulouse. En la Reserva Natural Regional Confluencia Garona-Ariège, pequeños y mayores remarán, solos o acompañados, aprovechando el curso del Ariège, su fauna y su vegetación. Salida: 9:30, con tres horas de travesía náutica por 25 €.

Barco por el canal del Mediodía

¿No tienes título de patrón? ¡No te preocupes! NaviCanal te presta barquitas eléctricas ecológicas y fáciles de manejar. No es un deporte, dirás… ¡Pero la aventura vale la pena! Podrás contemplar tranquilamente las orillas y los alrededores del canal durante dos horas de paseo, por tu cuenta, en pareja o en grupo de hasta cinco personas (desde 30 €). Y bien, ¿embarcamos?

En verano, en Toulouse, el termómetro puede subir hasta más de 30°. Por lo que puede resultar muy útil conocer algunos lugares donde refrescarse a unos minutos del centro. Piscinas, lagos, ríos, playas: estas son algunas ideas para darse un chapuzón o estar al fresco.

POOL PARTY: la piscina del Canard

Este es un restaurante que se ha convertido en uno de los lugares para ir a la piscina en verano. A unos minutos en coche de Toulouse, se encuentra el gran jardín de la piscina del Canard sur le toit. Podemos tumbarnos a la sombra, en la hierba o bajo el sol, en una tumbona, disfrutando de música electrónica de fondo. Luego nos ponemos el bañador y listos para un chapuzón. Sobre las 19 h, entramos en modo afterwork para tomarnos un mojito de champán y degustar unas tapas hasta bien entrada la noche. La entrada cuesta 5 € o 10 € con consumición para las noches más especiales. Los sábados y domingos, hay «pool parties» a partir de mediodía: podremos bailar alrededor de la piscina y estar en el agua toda la tarde. ¡No faltará el ambiente de fiesta!

MARINERO DE AGUA DULCE: el río de Clermont Lefort

Para algo más tranquilo y bucólico, podemos disfrutar de un rinconcito de playa en Clermont Lefort. A 20 kilómetros de Toulouse y en la orilla del río Ariège, es el lugar ideal para descansar bajo el sol y refrescarse. Pero ¡shhh!, es un lugar que se conoce por el boca a boca y todavía está prohibido bañarse. Aunque lo que sí puedes hacer es pasear entre las hojas por la ribera, acabar en una pequeña playa y darte un chapuzón en la orilla del río. También podrás ver pasar algunas canoas.

EL FRESCO DE LOS LAGOS: Caraman y la Ramée

¿Prefieres las aguas más tranquilas? A menos de 30 kilómetros de Toulouse, el lago del Olmo Blanco en Caraman dispone de una bonita playa de arena y de un caminito para pasear alrededor del agua. El lugar está perfectamente preparado para hacer picnics, para bañarse y disfrutar de la sombra. La entrada cuesta 1,50 € para los no residentes y hay vigilantes. Incluso puedes utilizar los juguetes de playa de forma gratuita ¡para grandes y pequeños! A los que no les apetezca hacer tantos kilómetros, también pueden ir al lago de la Ramée. Desde el año pasado ya nos podemos bañar en sus aguas. Vela, windsurf, canoa, pesca, se pueden realizar muchas actividades náuticas.

SOLO EN LA PLAYA: Toulouse Playa

Durante todo el verano hasta finales de agosto, la Prairie des Filtres, en el centro, se transforma en Toulouse playa con animaciones todos los días de 10 h a 21 h. Un espacio náutico abierto a todo el mundo permite disfrutar del placer de navegar por el Garona en canoa o en remo. Un espacio de playa con deportes en la arena como el rugby, el fútbol, el vóley, o el tenis. También podemos hacer yoga, baile, o leer un buen libro en una tumbona yendo a refrescarse de vez en cuando bajo los aspersores gigantes.

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